El Gobierno aborda este lunes en un gabinete en Santa Cruz de la Sierra el inicio del denominado proceso del 50/50. Se trata de una propuesta que busca redistribuir atribuciones y responsabilidades entre el nivel central del Estado y las regiones, con el objetivo —según afirmó el Presidente— de profundizar la autonomía y mejorar la eficiencia en la gestión pública.
En la reunión participarán ministros de la Presidencia, Relaciones Exteriores, Economía y Planificación. Quienes analizarán temas vinculados a la gobernación cruceña, la relación con Brasil y los lineamientos técnicos para poner en marcha la iniciativa.
Durante su intervención, Paz sostuvo que el 50/50 “no es una consigna ni una bandera política”, sino una “decisión estructural” orientada a lograr mayor equidad y eficiencia en el uso de los recursos públicos.
“No es dividir recursos, es multiplicar soluciones. No es debilitar al Estado, es hacerlo más eficiente”, aseguró el mandatario boliviano.
Paz explicó que el objetivo apunta a acercar el gasto al ciudadano y liberar no solo recursos. Sino también atribuciones y capacidades de desarrollo a cada región.
Gabinete
En ese marco, anunció el inicio de una primera fase técnica, que incluirá la conformación de mesas sectoriales en cada ministerio para trabajar con los distintos sectores involucrados.
Asimismo, indicó que invitará a participar del proceso a sectores productivos, sociales, legisladores y gobiernos subnacionales. Además de las futuras autoridades que resulten electas en los próximos comicios. Señaló que el proceso busca consolidarse una vez concluido el actual ciclo electoral subnacional.
Paz también anunció que el Ejecutivo comenzará a revisar y eliminar leyes y decretos que, a su juicio, concentran poder en el nivel central y obstaculizan el fortalecimiento de las autonomías.
“Todo aquello que no sirva se va a eliminar”, agregó, al remarcar que el proceso debe desarrollarse con responsabilidad fiscal en todos los niveles de Gobierno.
En su discurso, el presidente advirtió que existen sectores “extremos” que —según dijo— intentan utilizar el debate sobre el 50/50 con fines desestabilizadores, al igual que ocurrió con la crisis de combustibles y otros hechos recientes.
Por ello, defendió la presencia de las Fuerzas Armadas (FFAA) para resguardar el traslado de combustibles.
Posteriormente, el Presidente pidió apoyo a la sociedad cruceña y nacional para impulsar lo que consideró como una reforma estructural histórica que trasciende gobiernos. Y apunta a construir un Estado más eficiente desde las regiones.
Fuente: La Razón, por Rodolfo Aliaga
