En Argentina, se abrieron los sobres para la licitación de la principal vía navegable que recorre Argentina, Bolivia, Brasil, Paraguay y Uruguay y mueve gran parte del comercio exterior de la región.
Tres empresas gigantes, dos de origen belga y una brasileña, quedaron en carrera para la gestión de la hidrovía Paraná-Paraguay, que recorre Argentina, Bolivia, Brasil, Paraguay y Uruguay y mueve gran parte del comercio exterior de la región.
El viernes se abrieron los sobres de licitación para concesionar la principal vía navegable. Las firmas que presentaron propuestas son Jan de Nul y Deme, ambas de origen belga, y la brasileña DTA Engenheria.
Según el portal #La17, la concesión contempla la operación, el dragado y el mantenimiento del corredor fluvial. Se trata de una infraestructura estratégica que conecta zonas productivas de varios países con los principales puertos de exportación.
“Todas son empresas de capitales 100% privados y de origen internacional, que están dispuestas a realizar una inversión estimada de 10 mil millones de dólares en nuestro país, para los próximos 25 años”, explicó en ministro de Economía de Argentina, Luis Caputo, citado por ese portal.
Las tres compañías que compiten cuentan con trayectoria en obras marítimas y fluviales. Jan de Nul es una de las principales operadoras globales en dragado y mantenimiento de canales, con presencia en distintos continentes. Deme también posee amplia experiencia en ingeniería marítima y transporte fluvial, además de proyectos vinculados a energías renovables.
Modernización
Por su parte, DTA Engenheria se consolidó en América del Sur con trabajos de modernización de puertos y canales en Brasil y países vecinos. Su participación suma un competidor regional frente a las dos multinacionales europeas.
La decisión final sobre la adjudicación determinará quién administrará durante los próximos 25 años una de las arterias comerciales más relevantes de Sudamérica.
El diario La Capital de Mar del Plata, explicó que Argentina presentó en noviembre de 2024 una licitación para adjudicar por 30 años a un operador privado la concesión por peaje de la hidrovía. Solo se presentara la oferta del grupo DEME, a quien el gobierno argentino acusó en ese entonces de intentar sabotear la licitación.
Por esa vía se transportan cargas provenientes de Brasil, Bolivia, Uruguay y Paraguay, países que en 1992 firmaron un acuerdo para facilitar la navegación y el transporte comercial en la hidrovía.
La concesión estuvo por 25 años en manos de un consorcio privado integrado por Jan de Nul y la argentina Emepa, hasta que en septiembre de 2021, tras vencer el contrato, el Estado argentino se hizo cargo de su administración.
Fuente: La Razón, por Erika Ibáñez
