El ministro de Planificación destacó que el objetivo es garantizar la seguridad alimentaria y mejorar el rendimiento por hectárea, protegiendo la inversión de los productores.
El ministro de Planificación del Desarrollo, Fernando Romero, aseguró que el uso de la biotecnología HB4 para el cultivo de soya, potenciará la producción, modernizará el agro e incrementará las exportaciones.
El sábado, Romero oficializó la autorización a los productores bolivianos para el uso de ese evento.
“Esta autorización es una herramienta estratégica para que nuestros productores enfrenten la crisis climática con tecnología de vanguardia, asegurando que continúen siendo el motor económico de la nación», destacó Romero.
Asimismo, el viceministro de Comercio y Logística Interna, Gustavo Serrano, dijo que la autorización es parte del compromiso del Estado con la innovación del agro.
Además, destacó que esta apertura biotecnológica es fruto de un trabajo coordinado para potenciar la competitividad y exportación de los cultivos estratégicos del país.
La tecnología HB4 permite desarrollar variedades de soya con mayor tolerancia a condiciones de sequía extrema y variabilidad térmica.
El ministro Romero explicó que el objetivo central es garantizar la seguridad alimentaria y mejorar el rendimiento por hectárea, protegiendo la inversión de los productores.
La resolución administrativa entregada permite a los centros de investigación y semilleras incorporar formalmente este evento biotecnológico en las nuevas variedades nacionales.
La medida responde a una demanda histórica del sector productivo y busca blindar la economía agrícola frente a los desafíos del cambio climático.
Es el segundo evento biotecnológico aprobado para la soya. En 2024 se aprobó el uso de la biotecnología Intacta, principalmente para la producción de aditivos vegetales.
La producción de soya en Bolivia alcanza a alrededor de 1,3 millones de hectáreas de soya y el sector proyecta al menos duplicar esas cifras.
