Chile endurece su política, pero mantiene salud y educación a migrantes

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El Gobierno del nuevo presidente chileno, el ultraderechista José Antonio Kast, aseguró este martes que no eliminará el acceso de los migrantes irregulares a la educación ni a la atención sanitaria, pese a impulsar reformas para endurecer la política migratoria

El Gobierno del nuevo presidente chileno, el ultraderechista José Antonio Kast, aseguró este martes que no eliminará el acceso de los migrantes irregulares a la educación ni a la atención sanitaria, pese a impulsar reformas para endurecer la política migratoria y tipificar como delito el ingreso irregular al país.

“Hay dos (beneficios) que para nosotros son muy centrales y que no los vamos a tocar. Uno es la educación y dos es la atención de salud”, dijo el ministro de la Presidencia de Chile, José García Ruminot, en declaraciones a la emisora local Radio Pauta en las que se refirió a las modificaciones a la Ley de Migración y Extranjería que quieren aprobar en el Congreso.

El Ejecutivo dio urgencia legislativa a 20 proyectos de ley sobre temas de seguridad, migración y crimen organizado, que ya se encontraban en tramitación, dando continuidad a lo anunciado por Kast el pasado miércoles en el día de su investidura.

Entre las medidas se encuentra un proyecto que tipifica el ingreso irregular al país como un delito, junto con la petición de limitar el acceso de los extranjeros irregulares a beneficios sociales, que el ministro, aclaró, se trataría de “postular a proyectos, a distintos beneficios de carácter social”.

Ruminot consideró que la aprobación podría tener avances prontamente, considerando el tiempo de tramitación y discusión pública que llevan dentro del Congreso.

Aramayo: No afectará relación bilateral

El canciller Fernando Aramayo descartó este martes que el endurecimiento de la política fronteriza del nuevo presidente chileno José Antonio Kast, que incluyó la apertura de zanjas en la frontera, vaya a afectar la relación bilateral relanzada con el Gobierno de Rodrigo Paz.

En declaraciones a la red Erbol, Aramayo sostuvo que Bolivia actúa bajo el principio de “buena fe” y que la decisión de cavar zanjas responde a la estrategia de seguridad de Chile, aunque anticipó que el tema deberá conversarse entre ambos gobiernos.

El Canciller incluso señaló que las zanjas podrían contribuir a frenar el tráfico de vehículos robados, problema que también afecta a Bolivia.

Además, anunció que el Gobierno presentará su visión para consolidarse como un “vecino seguro” y superar la estigmatización histórica vinculada al tránsito de personas que cometían ilícitos y la venta de pasaportes, según adelantó.

Fuente: Correo del Sur

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