Seis días después de las elecciones subnacionales del 22 de marzo, el proceso electoral en Bolivia aún no avanza a su siguiente fase debido a la falta de cierre del cómputo oficial de votos en departamentos clave como Santa Cruz. Esta situación impide al Tribunal Supremo Electoral (TSE) convocar formalmente a la segunda vuelta para la elección de gobernadores en seis regiones del país.
El presidente del TSE, Gustavo Ávila, explicó que la normativa electoral establece una secuencia obligatoria en el proceso. “Si no cerramos los cómputos, no podemos proclamar resultados y si no proclamamos resultados, no podemos convocar a segunda vuelta”, afirmó este sábado en entrevista con medios de comunicacion.
Mientras tanto, el departamento de Cochabamba logró cerrar su cómputo oficial la tarde del sábado, confirmando la victoria en primera vuelta de Leonardo Loza, quien obtuvo el 40,43% de los votos y una ventaja superior a los 10 puntos porcentuales sobre su inmediato contendiente.
En contraste, en Santa Cruz el cómputo alcanzaba el 97,03%, con una tendencia considerada irreversible que anticipa una segunda vuelta entre Juan Pablo Velasco y Otto Ritter.
Según el calendario electoral, los departamentos de La Paz, Santa Cruz, Chuquisaca, Oruro, Tarija y Beni deberán ir a balotaje, al no haberse definido ganadores en primera vuelta. En tanto, Pando y Potosí ya cuentan con autoridades electas.
Ávila advirtió que el retraso no sólo afecta la proclamación de resultado; sino también toda la logística electoral. “No podemos imprimir papeletas ni organizar la elección si no tenemos resultados oficiales”, sostuvo, remarcando que el cumplimiento de los plazos es clave para garantizar la transparencia del proceso.
En el caso cruceño, el retraso responde a una combinación de factores logísticos y administrativos, entre ellos, el envío erróneo de material electoral, la repetición de votación en algunas mesas y la demora en la entrega de informes por parte del tribunal departamental, además de reclamos como irregularidades en la papeleta en municipios como San Antonio de Lomerío.
El titular del TSE enfatizó que la prioridad es brindar certidumbre a la ciudadanía y evitar tensiones políticas. “Es necesario cerrar los cómputos para dar tranquilidad y evitar conflictos”, señaló. Asimismo, advirtió que el incumplimiento de los plazos podría derivar en responsabilidades administrativas por incumplimiento de deberes.
