El Gobierno presentó este martes pruebas, videos y fotografías, para identificar una red de sabotaje y robo de combustibles que opera en Bolivia y Chile y que en cinco meses alteró carburantes de 5.000 cisternas y afectó unos 150 millones de litros que se comercializaron en el país.
El ministro de Gobierno, Marco Oviedo, dijo que, entre octubre del año pasado y marzo de esta gestión ingresaron al país unos 150 millones de litros combustible “adulterado con agua sucia y aceite usado” que provocaron los daños en el parque automotor boliviano.
Solo en ese periodo, se estima un daño económico de aproximadamente $us 150 millones, considerando un promedio de venta de $us 1 por litro de diésel o gasolina vendidos en Chile.
“Es una red con dos puntas: una en Chile y otra en Bolivia. Tenemos las pruebas fehacientes”, dijo Oviedo y explicó que la investigación se realizó en coordinación con policías y fiscalía de ambos países.
En conferencia de prensa, Oviedo presentó videos y fotografías que evidencia cisternas que luego de cargar combustible de importación para Bolivia se trasladan a garajes particulares para descargar parte de la gasolina y el diésel a vehículos más pequeños.
Mezcla con agua y aceite
Luego, para compensar el combustible que sacaron mezclaban agua y aceite y la introducían al camión cisterna que emprendía retorno al país.
“Si estos camiones han sacado 1.000 litros (de la cisterna), vuelven a cargarse de 1.000 litros de esta agua, que mezclan con aceite usado, y la vuelven a introducir a la cisterna”, explicó.
Oviedo indicó que se identificó que esta red operaba en dos sitios claves de Chile, en Arica e Iquique, desde donde se desviaba las cisternas.
“Tenemos placas de camiones, nombres de empresas y conductores que daremos a detalle con elementos probatorios concluyentes y cuando tengamos a los autores esperamos que la justica esté a la altura”, dijo el ministro.
Asimismo, remarcó que la investigación abarca también a otros países, como Chile, Paraguay y Argentina.
En el caso de Chile, la investigación se centra en los puertos de Arica, Iquique y Mejillones y advirtió que el volumen de combustible desviado y adulterado puede ser mayor.
Asimismo, indicó que, en el sector de Alto Hospicio, en Iquique, se identificó la instalación de surtidores artesanales en garajes, donde presuntamente se comercializaba el combustible desviado a particulares. Además, mostró tanques de almacenamiento.
El Gobierno sostiene que estas prácticas habrían afectado la calidad del combustible distribuido en el país, generando perjuicios al parque automotor.
Red delictiva
En uno de los videos presentados por Oviedo, un hombre ofrece el litro de gasolina a Bs 14 a un supuesto comprados que grabó las imágenes.
Además, dijo que para no alterar el precinto de seguridad de los camiones cisternas, extraían el combustible por válvulas inferiores retirando tornillo.
“Ese combustible llega a Bolivia, este crimen tiene dos puntas una en territorio chileno y acá donde se comercializa llegando a las plantas. Aquí hay responsables y empezaremos a hacer las diligencias”, advirtió.
En criterio del ministro, se trata de una red delictiva y financiera amparada en la anterior gestión de YPFB.
“Vamos a ir desmarañando toda esta información, más la que tenemos que ha caído en manos del señor Marcelo Arce Mosqueira en la que estamos investigando los contratos dañinos, perjudiciales que se han hecho en contra del estado boliviano”, apuntó.
Remarcó que el Gobierno está buscando venganza, sino justicia y que todos los procesos se harán en el marco del ordenamiento jurídico y el debido proceso.
