Bolivia está en el umbral de una crisis de electricidad

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Si no se toma medidas inmediatas para incentivar inversiones en energías renovables, en dos años se tendrá que importar gas para generar electricidad.

En un contexto de emergencia energética, la aprobación de la nueva Ley de Electricidad cobra una gran importancia, pues es un intento más para lograr inversiones, especialmente para las energías renovables, ya que los campos gasíferos del país se hallan en acelerada declinación y esto afectará a la electricidad, tomando en cuenta que la demanda del gas es para generar el 70 por ciento de energía para abastecer a industrias, comercios y hogares de Bolivia.
El experto en temas eléctricos, ingeniero Sergio Arnez, considera que una nueva Ley de Electricidad podría ser aprobada en mucho tiempo, lujo que no puede darse el país, por lo que sugiere la aprobación de decretos o una Ley Corta que permita inversiones urgentes en energía solar, eólica, biomasa e hidroelectricidad para aminorar la dependencia del gas natural, cuya producción va en acelerado descenso y eso significa que en un par de años, Bolivia tendría que importar gas a precios internacionales y esto podría ocasionar que las tarifas al consumidor final se multipliquen.
Entre las opciones energéticas renovables disponibles, Arnez indicó la generación solar como la más rápida de implementar, pues estos proyectos pueden desarrollarse en un plazo de entre uno o dos años, desde la decisión de inversión hasta su puesta en operación.
Los proyectos eólicos, por su parte, requieren un tiempo adicional, mientras que las centrales hidroeléctricas pueden tardar más de 5 años en completarse, la biomasa, en tanto, presenta plazos intermedios entre dos o tres años, en contraste con la situación del sector hidrocarburífero, el ingeniero destaca la solidez del sistema eléctrico boliviano, se trata de un sector que ha mantenido estabilidad de sus operaciones, con cumplimiento en los pagos y una estructura que ha permitido su funcionamiento eficiente durante años.
No obstante, estos cambios no lograron resolver el problema estructural del sector, de acuerdo con Arnez, el precio de referencia para la generación está vinculado al costo del gas natural, fijado en aproximadamente 1,3 millones de dólares por millón de pies cúbicos desde inicios de los años 2000, esta decisión, que en ese momento buscaba estabilizar el mercado eléctrico y proteger a los consumidores, terminó generando un efecto adverso a largo plazo.
El precio es demasiado bajo, desde entonces prácticamente no ha habido inversiones en generación por parte del sector privado, la brecha es significativa si se compara con los precios internacionales, mientras Bolivia mantiene tarifas en torno a los 15 dólares por megavatios para generación eléctrica, en otros mercados los precios de la energía renovable oscilan entre 50 y 60 por megavatios.

Fuente: El Diario, CRÉDITO: EyE

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