Bolivia se mantendría en recesión en 2026 pese a las medidas del Gobierno, debido a desequilibrios estructurales como la caída del gas, escasez de dólares, alto déficit fiscal y baja inversión privada, según un análisis difundido por Bloomberg Línea. Estos factores continúan frenando el crecimiento y debilitando la confianza económica.
El economista Fernando Romero afirmó que el país ya habría entrado en recesión en 2025 y que la debilidad persistirá por problemas internos no resueltos. Aunque se prevé un crecimiento del 4% tras una caída, advirtió que sería solo un “rebote” y no una recuperación real.
Desde el Instituto de Finanzas Internacionales, Jonathan Fortun señaló que las medidas del Gobierno ayudan “en el margen”, pero no cambian el problema de fondo. Advirtió que el crecimiento será bajo y frágil, en un contexto de menor ingreso de divisas, restricciones externas y limitado espacio fiscal.
Analistas coinciden en que, sin reformas estructurales y un ajuste fiscal más profundo, Bolivia seguirá enfrentando bajo crecimiento y riesgo de prolongar la recesión en los próximos años.
