Las naciones europeas, lideradas por Francia y el Reino Unido, preparan una «coalición de los dispuestos» para asegurar el estrecho de Ormuz tras el fin de las hostilidades.
La iniciativa, respaldada por Emmanuel Macron y Keir Starmer, se centra en operaciones de desminado, escoltas navales y vigilancia comercial, pero bajo una condición estricta: excluir a naciones directamente involucradas en el conflicto, como Estados Unidos, Israel e Irán.
Esta estrategia busca evitar la postura «agresiva» de Washington y obtener la confianza de potencias regionales para reactivar el transporte marítimo mundial.
La propuesta marca una fractura transatlántica evidente, ya que los líderes europeos consideran «poco realista» e imprudente el plan de Donald Trump de reabrir el estrecho por la fuerza.
Mientras Europa cuenta con una ventaja estratégica de más de 150 buques especializados en desminado, el gobierno estadounidense ha advertido que esta falta de alineación podría llevar a reconsiderar su compromiso con la OTAN.
Se espera que esta semana se realice una cumbre virtual para definir los detalles de esta misión defensiva. (Agencias)
