Advierten sobre el peligro para el país a causa de las movilizaciones promovidas por organizaciones y sectores sociales que anteriormente fueron aliados y cogobernaron con el “masismo”. > Lamentan la pasividad del Órgano Legislativo ante la actual situación y su falta de una postura firme de rechazo a maniobras que buscan alterar el orden constitucional. > El hecho que varios sectores actualmente movilizados hayan empezado a pedir la renuncia de autoridades es la mejor prueba de que se busca generar una alteración al orden democrático.
En una coyuntura política y social marcada por diferentes medidas de protesta y presión hacia el Gobierno central, el diputado por la alianza Libre, Edgar Zegarra Bernal, cuestionó la pasividad del Parlamento ante claras señales de que en el país se gesta un intento de golpe, dirigido desde la región del Chapare con financiamiento del narcoterrorismo.
Durante una de sus intervenciones en la séptima sesión plenaria de la ALP, Zegarra advirtió sobre el peligro que se cierne sobre el país a causa de las movilizaciones promovidas por organizaciones y sectores sociales que anteriormente fueron aliados y cogobernaron con el “masismo”. Situación a la que calificó como un “peligro para la democracia”.
En ese marco, el legislador representante del departamento de Potosí, lamentó la pasividad e inercia con que, desde el Órgano Legislativo, se observa la actual situación, sin asumir una postura firme de rechazo a las maniobras que se llevan adelante para afectar el orden constitucional.
“Está en curso un golpe de Estado a la institucionalidad y a la democracia, nadie dice nada. No podemos ser ciegos ante esta realidad, está en puertas un golpe de Estado con todos los actores del pasado, dirigentes sindicales, exdiputados, exsenadores y otros”, sostuvo Zegarra.
En su criterio, el hecho de que todos los sectores actualmente movilizados por diferentes demandas, se nieguen a dialogar y hayan empezado a pedir la renuncia de autoridades, incluso la del presidente, debe llamar la atención por ser la mejor prueba de que se busca generar una alteración al orden democrático y al Estado de Derecho.
“Ese golpe de Estado se está empezando a tejer y viene desde el Chapare (…) se está financiando por el narcoterrorismo, esa es la amarga y cruda realidad, nadie quiere decir esto”, expuso el legislador ante el pleno de la Asamblea Legislativa Plurinacional (ALP), recordando que la dirigencia sindical, aliada del “masismo”, se ha caracterizado por su desprecio a la democracia.
En esa línea, afirmó que uno de los motivos para buscar la caída del actual gobierno es que en la presente administración se cortó el vínculo que por dos décadas existía entre el narcoterrorismo y el poder político para pisotear las instituciones.
“Yo no estoy en el Gobierno, pero defiendo la democracia, más allá de todo está la democracia, no las personas. Esto ya lo hemos vivido en persona cuando algo similar pasaba durante el gobierno de Carlos Mesa y en la gestión de Jeanine Añez. Vino así este golpe”, apuntó.
Para Zegarra, es importante que instancias como el Parlamento se pronuncie en rechazo a los planes que el “masismo” tiene para el país y la democracia, activando todos los mecanismos posibles para facilitar el diálogo y tender puentes entre el Órgano Ejecutivo y la sociedad.
“Ese es nuestro papel, estamos ante una difícil situación y estamos por perder la democracia. Debemos pronunciarnos, no seamos ciegos, se nos viene un golpe de Estado digitado desde el Chapare y lo digo de frente”, finalizó.
A partir del pasado fin de semana, tras la determinación de la Central Obrera Boliviana (COB) por el inicio de una huelga general indefinida, la conflictividad en el país ha ido en escalada debido a la movilización de distintos sectores sociales que demandan respuestas del gobierno sobre el incremento salarial, la anulación de leyes o el cumplimiento de acuerdos pasados, por lo que medidas de presión como paros y el bloqueo de carreteras se han venido cumpliendo a nivel nacional.
Sectores como la Confederación de Choferes de Bolivia iniciaron movilizaciones a partir de la jornada de ayer, advirtiendo con medidas escalonadas por el supuesto incumplimiento de compromisos por parte del Ejecutivo.
Otros sectores como mineros, campesinos y maestros se han sumado a las jornadas de protesta, generando un escenario de alta tensión e inestabilidad social que repercute en lo económico por el alto perjuicio a las actividades productivas de la población.
Autoridades como el ministro de Obras Públicas, Mauricio Zamora, señalaron que existe un “proceso de desestabilización” en el país, lamentando que la “receta” de la desestabilización se haya vuelto normal en la forma de protestar de algunos sectores.
“Para movilizar gente del Chapare y de otras zonas, necesitas pagar transporte, comida y viáticos. Aquí se mueve mucha plata. Y yo le doy la razón al diputado (Zegarra)”, dijo Zamora en declaraciones a la red Erbol.
Desde el oficialismo, la diputada Ximena Arispe cuestionó que sectores obren de una forma que perjudica a todo el país, con la finalidad de presionar al gobierno, sin atender las convocatorias al diálogo expresadas por autoridades, hecho que sustenta y da fundamento a las denuncias expresadas por su colega Zegarra.
“Realmente se observa que hay algo que está pasando y que hay personas que están detrás de un posible golpe de Estado al presidente Rodrigo Paz”, observó la legisladora, sin descartar que las sospechas de que el denominado narcoterrorismo sea la fuente que financia la movilización en distintos puntos del país.
