El secretario de Estado, Marco Rubio, anunció una ampliación de las sanciones económicas contra Cuba, dirigidas al conglomerado militar GAESA, su directora, la general Ania Lastres Morera, y la minera Moa Nickel.
Las medidas, amparadas en una orden ejecutiva de Donald Trump, buscan bloquear el acceso del régimen a activos financieros en sectores estratégicos como defensa, energía y finanzas.
El impacto fue inmediato: la minera canadiense Sherritt International anunció su retirada de las operaciones conjuntas en la isla y la repatriación de su personal, lo que provocó una caída del 26% en sus acciones.
Washington advirtió que continuará con estas «sanciones secundarias» para aislar a las entidades extranjeras que operen con el gobierno cubano, en un contexto de crisis energética extrema y presión militar en el Caribe. (Agencias)
