La expresidenta Jeanine Áñez afirmó que en Bolivia persiste una lógica política orientada a encontrar responsables individuales cuando el sistema entra en crisis y aseguró que ella misma enfrentó ese escenario durante y después de su gestión.
Mediante un pronunciamiento difundido en redes sociales, la exmandataria expresó preocupación por lo que considera una nueva etapa de “escarnio político” y advirtió que distintos actores ya estarían construyendo un relato para responsabilizar a terceros en caso de que el país atraviese mayores dificultades.
Jeanine Áñez
“Hoy veo cómo el sistema político y muchos actores comienzan otra vez a preparar el terreno del escarnio, buscando desde ahora a quién responsabilizar de todo si las cosas salen mal”, escribió.
Áñez sostuvo que durante su gobierno (2019-2020) fue objeto de ataques tanto del Movimiento Al Socialismo (MAS) como de sectores opositores que, según afirmó, evitaron defenderla incluso cuando ya se encontraba encarcelada.
“Fui atacada por el masismo de Evo Morales sin piedad, pero también fui atacada por sectores que se decían democráticos”, manifestó.
La exautoridad señaló además que, tras el retorno del Movimiento Al Socialismo (MAS) al poder, continuó una narrativa orientada a responsabilizarla por distintos problemas estructurales del país. “Como si destruir a una persona resolviera los problemas profundos de Bolivia”, afirmó.
Política
En su mensaje, Áñez pidió que esa situación no se repita con el presidente Rodrigo Paz Pereira ni con otros liderazgos democráticos y sostuvo que las campañas de desgaste terminan debilitando a la democracia.
Asimismo, aseguró que todavía existen “operadores del MAS” dentro de las instituciones públicas que actuarían para “sabotear, frenar y perjudicar desde adentro” la gestión estatal.
“Gobernar no solo es enfrentar a la oposición visible, sino también identificar a quienes desde dentro trabajan para debilitar la gestión y generar caos”, señaló.
Finalmente, la expresidenta convocó a evitar “linchamientos políticos” y pidió asumir responsabilidades frente a la crisis del país. “Bolivia no necesita más odio ni más destrucción. Necesita memoria, honestidad y dirigentes capaces de asumir responsabilidades”, concluyó.
