Las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) bombardearon este jueves un edificio de departamentos en Choueifat, un distrito densamente poblado cerca del aeropuerto internacional de Beirut.
Este ataque rompe la relativa calma en la capital libanesa desde la entrada en vigor del alto el fuego el mes pasado y se ejecutó de forma muy precisa, pero completamente «sin previo aviso» para los civiles que habían retornado a la zona, según reportes desde el lugar.
Mientras medios israelíes afirman que la operación aérea iba dirigida a un alto cargo de Hezbolá, las FDI se limitaron a calificarla como una acción «dirigida».
La ofensiva coincide con una fuerte escalada militar y órdenes de evacuación masiva en el sur del Líbano, donde los ataques nocturnos dejaron al menos 14 muertos.
Este recrudecimiento de las hostilidades se produce en la víspera de conversaciones de seguridad clave programadas para este viernes en el Pentágono (EE. UU.) entre delegaciones militares de Israel y el Líbano.
No obstante, la renovada violencia sobre Beirut amenaza con congelar las negociaciones indirectas paralelas entre Washington y Teherán, ya que Irán exige el fin de la guerra en el Líbano como condición indispensable para avanzar en cualquier acuerdo. (Agencias)
