Tras la decisión del Gobierno de Estados Unidos de declarar como organizaciones terroristas al Primer Comando de la Capital (PCC) y al Comando Vermelho (CV), considerados los principales grupos criminales de Brasil, Bolivia enfrenta un nuevo escenario en materia de seguridad y lucha contra el crimen organizado transnacional.
El viceministro de Defensa Social y Sustancias Controladas, Ernesto Justiniano, sostuvo que la determinación internacional modifica el enfoque con el que estas estructuras son abordadas por los sistemas de seguridad y cooperación internacional, al dejar de ser consideradas únicamente organizaciones vinculadas al narcotráfico para ser tratadas como amenazas de alcance regional.
Por otro lado, el Primer Comando de la Capital y el Comando Vermelho utilizan el territorio boliviano. Ambas organizaciones criminales brasileñas operan principalmente en los departamentos de Santa Cruz y Pando, controlando las rutas de provisión de cocaína hacia Brasil y estableciendo bases logísticas y refugios estratégicos.
