La Policía aprehendió a uno de los principales sospechosos vinculados al asesinato de Mauricio Aramayo, exdirector regional del Senasag en Tarija y colaborador cercano del presidente Rodrigo Paz. El operativo se ejecutó en la ciudad fronteriza de Yacuiba como parte de las investigaciones que buscan esclarecer el crimen ocurrido el pasado 8 de enero.
De acuerdo con los antecedentes del caso, la captura se produjo tras un trabajo de seguimiento e inteligencia desarrollado por efectivos policiales y fiscales que investigan la muerte de Aramayo, quien fue atacado por sicarios en plena vía pública de la capital tarijeña.
Mauricio Aramayo
La Fiscalía sostiene que el asesinato no fue un hecho fortuito, sino una acción previamente planificada. Según las investigaciones, los autores materiales habrían llegado desde Yacuiba días antes del crimen para realizar tareas de vigilancia y seguimiento a la víctima.
El Ministerio Público identificó anteriormente a un presunto autor intelectual, vinculado a actividades de contrabando de granos, y señaló que existen indicios de que el crimen habría sido ordenado tras supuestos intentos de soborno y amenazas contra Aramayo cuando ejercía funciones en el Servicio Nacional de Sanidad Agropecuaria e Inocuidad Alimentaria (Senasag).
Captura
Las pesquisas también establecieron que varias personas habrían participado en la logística, el traslado y la ejecución del ataque. Por ello, las autoridades continúan realizando allanamientos y operativos en Tarija y Yacuiba con el objetivo de identificar a todos los involucrados.
Aramayo fue asesinado la noche del 8 de enero cuando fue interceptado por sujetos que se desplazaban en una motocicleta. Los atacantes le dispararon y huyeron del lugar, provocando una investigación que derivó en múltiples aprehensiones y órdenes de captura.
Crimen
La Fiscalía informó que su objetivo es esclarecer completamente el caso y determinar las responsabilidades materiales e intelectuales del crimen. En ese marco, no descarta nuevas aprehensiones en los próximos días.
El asesinato de Aramayo generó una fuerte repercusión política y social debido a su cercanía con el Gobierno y a las denuncias sobre presuntas amenazas que habría recibido antes de su muerte.
