Fiscalía pide seis meses de detención preventiva para Arturo Murillo, que enfrenta 15 procesos y dos sentencias

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El exministro de Gobierno Arturo Murillo, deportado desde Estados Unidos tras cumplir condena por lavado de dinero, enfrenta hoy una audiencia clave en La Paz. La Fiscalía solicitará su detención preventiva mientras avanza uno de los múltiples procesos judiciales que tiene pendientes en Bolivia.

Arturo Murillo, exministro de Gobierno durante el mandato de Jeanine Áñez, regresó ayer a Bolivia deportado desde Estados Unidos, donde cumplió una condena por lavado de dinero. Hoy enfrenta una audiencia cautelar en la ciudad de La Paz, en la que la Fiscalía pedirá su detención preventiva por seis meses en el penal de San Pedro, mientras se desarrolla el juicio por la compra con sobreprecio de agentes químicos, conocido como el caso “gases lacrimógenos”.

Murillo se encuentra desde la tarde del jueves en celdas de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (Felcc), a la espera de la audiencia programada para las 13:45. El fiscal Omar Yujra confirmó que, aunque el exministro ya tiene una sentencia de ocho años de cárcel en este caso, actualmente se encuentra en etapa de apelación restringida, por lo que aún debe cumplirse el debido proceso.

A su llegada al país, Murillo fue trasladado primero a Santa Cruz y luego a La Paz. Según el ministro de Gobierno, Roberto Ríos, el exministro presenta un cuadro de hipertensión y ansiedad, aunque no mostró signos evidentes de deterioro físico durante sus apariciones ante la prensa. En el aeropuerto de El Alto, su expresión fue seria y firme.

El fiscal general del Estado, Roger Mariaca, detalló que Murillo enfrenta 15 procesos penales en Bolivia. De ellos, diez ya se encuentran en juicio oral, dos en etapa preparatoria con imputaciones formales, y tres aún en etapa preliminar. Además, pesan sobre él dos sentencias condenatorias, incluyendo la del caso de gases lacrimógenos, donde se lo halló culpable de autorizar una compra irregular con un sobreprecio de 2,3 millones de dólares.

Mariaca indicó que los procesos se encuentran en distintas fases, con acusaciones, mandamientos de rebeldía y órdenes de aprehensión que deberán resolverse conforme avancen los trámites judiciales. El retorno de Murillo marca el inicio de una nueva etapa judicial, en la que se busca que responda por los múltiples cargos que se le atribuyen, tras años de permanecer fuera del país.

El destino inmediato del exministro se definirá en las próximas horas, en una audiencia que podría enviarlo a prisión preventiva mientras enfrenta una compleja y extensa rendición de cuentas ante la justicia boliviana.

Fuente: Los Tiempos

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