El Ministerio de Defensa de Rusia informó que sus sistemas antiaéreos derribaron 33 drones de ala fija provenientes de Ucrania durante la noche del martes, sobre cuatro regiones del país y en las aguas del mar Negro.
Según el reporte militar difundido en Telegram, la mayoría de los drones fueron neutralizados en la región de Bélgorod, en la frontera con Ucrania, donde se destruyeron 13 aparatos. Otros drones fueron abatidos en Vorónezh (10), Lípetsk (4), Briansk (cantidad no especificada) y sobre el mar Negro (5), cerca de las costas de Crimea, anexionada por Rusia en 2014.
Como consecuencia del ataque, las autoridades suspendieron temporalmente las operaciones en los aeropuertos de Tambov, Kaluga, Guelenzhik y Cheboksari.
Desde Kiev, se indica que los drones ucranianos apuntan principalmente a infraestructuras energéticas rusas. Estas acciones buscan dificultar el suministro de combustible al Ejército ruso y afectar la exportación de crudo y derivados, una fuente significativa de ingresos para Moscú.
