El sorpresivo traslado del excomandante del Ejército, Juan José Zúñiga, desde Cochabamba hasta La Paz reaviva tensiones y abre un nuevo capítulo en el proceso que investiga los hechos del 26 de junio de 2024. Su arribo, ejecutado bajo estrictas medidas de seguridad, marca un momento decisivo para el avance de la causa.
La mañana de este miércoles, alrededor de las 07:25, Zúñiga aterrizó en la pista del Aeropuerto Internacional de El Alto procedente del penal de El Abra. De inmediato, un contingente policial lo escoltó fuera de la aeronave, en medio de un operativo que incluyó el cambio de su ruta prevista de salida por motivos de seguridad.
Aunque inicialmente se esperaba que abandonara la terminal aérea por la puerta número 2, las autoridades determinaron modificar el acceso y trasladarlo por la puerta 7, donde ya lo aguardaban efectivos policiales para conducirlo directamente a instalaciones de la FELCC.
La abogada defensora, Silvia Tapia, confirmó que el movimiento responde a una solicitud de “garantías unilaterales” para las presuntas víctimas del caso conocido por la parte acusadora como un intento de “golpe de Estado” y alzamiento armado. Sin embargo, la defensa insiste en que no existen pruebas concluyentes que respalden esa figura.
Los juristas buscan que Zúñiga pueda recibir una medida sustitutiva que le permita asumir su defensa en libertad, aunque con restricciones. Para reforzar esa posición, citaron el informe conclusivo de la Asamblea Legislativa, el cual —aseguran— no habría encontrado elementos que configuren un golpe de Estado en los hechos investigados.
Mientras tanto, la Fiscalía continúa analizando documentación y testimonios que podrían influir en la situación jurídica del excomandante. La defensa advirtió que será necesario convocar a declarar a exautoridades de alto nivel para completar la reconstrucción de los hechos.
Entre ellas se encuentran:
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El expresidente Luis Arce Catacora,
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El exministro de Defensa Edmundo Novillo,
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El ministro de Gobierno Eduardo del Castillo,
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La exministra de la Presidencia María Nela Prada.
Con el traslado ya ejecutado y la presión mediática en aumento, la causa vuelve a colocarse en el centro del debate nacional. Hasta que la Justicia determine si corresponde modificar las medidas cautelares o avanzar hacia un juicio, la presencia de Zúñiga en La Paz promete mantener el caso en la agenda pública.
Fuente Red Uno
