La Cámara de Industria, Comercio, Servicios y Turismo de Santa Cruz (Cainco) se pronunció este viernes sobre la situación política y económica del país, al pedir institucionalidad y rechazar la presión callejera.
La directiva acotó que el desarrollo de las naciones prósperas se basa en instituciones sólidas, debate técnico y respeto al Estado de Derecho, y no en amenazas, presiones o bloqueos.
A través de un comunicado, la entidad afirmó que Bolivia no puede continuar bajo una lógica en la que el conflicto y la presión callejera sustituyan la discusión seria de las leyes. Alertó que esta dinámica debilita la democracia, reduce la confianza e impacta negativamente en la atracción de inversiones.
“Es inadmisible que el silencio de quien produce e invierte se ignore, mientras el estruendo de la calle y la piedra en la carretera dicta el rumbo de las leyes”, indica el comunicado.
Presión
La Cainco cuestionó además que el silencio del sector productivo e inversionista se ignore frente a la influencia de medidas de presión, como bloqueos o protestas, que —según la institución— y que al final condicionan decisiones legislativas.
En ese marco, la cámara empresarial consideró indispensable que las normas y reformas se deban con criterios técnicos, económicos y jurídicos, en espacios amplios y transparentes de socialización, antes de que escalen a escenarios de confrontación.
Asimismo, advirtió que el país no puede seguir operando bajo un esquema de “ensayo y error”, donde las leyes son modificadas o retiradas por presión social, lo que genera incertidumbre y afecta la estabilidad normativa.
“El país no puede funcionar bajo un esquema de ensayo y error, donde leyes necesarias se retiran o se modifican únicamente por temor a medidas de presión”, acota la comunicación
Apunte
La institución también exhortó a la Asamblea Legislativa a superar la parálisis política y asumir con responsabilidad el tratamiento de los temas estructurales que requiere el país, señalando que cada retraso implica pérdidas en inversión, empleo y desarrollo.
La Cainco alertó además sobre el riesgo de normalizar discursos o acciones que puedan derivar en desestabilización, y llamó a los actores políticos a privilegiar el diálogo, la construcción de consensos y el fortalecimiento del sistema democrático representativo.
Finalmente, la entidad reafirmó su compromiso con una Bolivia “fuerte, moderna y libre”, donde —según el pronunciamiento— las instituciones prevalezcan sobre la presión callejera y se garantice la libertad de producir, emprender e invertir como base del desarrollo económico.
