Novak Djokovic sufrió otro duro golpe en el Masters 1000 de Roma. El serbio quedó eliminado este viernes en su debut tras caer remontado ante el croata Dino Prizmic por 2-6, 6-2 y 6-4, en un partido que se extendió por 2 horas y 15 minutos y que confirmó el complicado momento que atraviesa el ganador de 24 títulos de Grand Slam.
La derrota marca un hecho inédito para Djokovic en el torneo italiano: en sus 19 participaciones nunca había sido eliminado en su primer partido. Roma era uno de sus escenarios favoritos, donde conquistó seis títulos y alcanzó al menos los cuartos de final en 17 de sus anteriores 18 apariciones. Sin embargo, la tendencia negativa se mantiene, después de haber caído en tercera ronda en 2024 ante el chileno Alejandro Tabilo y de ausentarse en la edición de 2025.
A sus 38 años, el plan de Djokovic de reducir su calendario para enfocarse únicamente en los grandes torneos comienza a mostrar señales de desgaste. El serbio no competía desde su eliminación en octavos de final de Indian Wells frente al británico Jack Draper, hace dos meses, por lo que este encuentro representó también su estreno de la temporada sobre tierra batida.
Antes del torneo, el balcánico ya había dejado entrever sus dificultades físicas. “No recuerdo la última vez en los últimos años que tuve una preparación sin problemas físicos o de salud. Siempre hay algo. Es una nueva realidad con la que tengo que lidiar”, confesó Djokovic, resignado ante las limitaciones que cada vez aparecen con mayor frecuencia en esta etapa de su carrera.
Tras el partido, a Djokovic le consultaron sobre posibles molestias estomacales, aunque evitó profundizar en el tema. “No hablaré de eso. Quiero felicitar a Dino, hoy fue el merecido ganador”, afirmó. “Venía para jugar un partido o más. Al menos me alegro de haber luchado hasta el final”, concluyó el ex número uno del mundo.
