La emoción invadió a los comunarios procesados luego de escuchar la sentencia. Hubo aplausos, lágrimas y abrazos, pero sobre todo un poco de respiro.
Ramiro Rodrigo Altamirano Garay, José Andrés Miranda Rojas, María Nelly Coca Flores, Juan Mendoza Gutiérrez, Crispín Mendoza Anachuri, Juanita Martina Mercado, Carlos Bersain Guerrero Rivera, Soraide Farfán Meza, Elieceo Mendoza Anachuri, Paulina Gareca Baca, Felix Choque Vega, y Arcangel Coca Flores, fueron absueltos “de culpa y pena” de los delitos: impedir el ejercicio de funciones, atentado contra la libertad de trabajo e instigación pública a delinquir.
Esa fue la decisión del Juzgado Mixto del Tribunal de Sentencia del municipio de Entre Ríos, donde se llevó adelante el juicio contra comunarios de Chuquiacá y Tariquía, quienes eran procesados por Petrobras Bolivia y Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), empresas que buscan perforar el pozo Domo Oso-X3.
Tras meses de angustia, audiencias tras audiencias, y una amenaza latente a los defensores de la Reserva, finalmente el juez dio su veredicto en una audiencia que duró más 15 horas.
La emoción invadió a los comunarios procesados luego de escuchar la sentencia. Hubo aplausos, lágrimas y abrazos, pero sobre todo un poco de respiro.
Uno de los abogados destacó la valoración que hizo el juez a las pruebas que se presentaron.
“No se ha podido demostrar por parte del Ministerio Público de que los defensores de Tariquía hayan incurrido en los dos delitos que se les ha acusado. Por lo cual, se ha logrado una sentencia absolutoria a favor de los mismos”, detalló.
Los defensores de Tariquía tienen ahora un poco de tranquilidad, sin embargo, al salir de la audiencia, dejaron en la claro que su lucha no termina aquí. Pues se mantiene firme su rechazo al ingreso de las petroleras a la Reserva.
