El ministro de Medio Ambiente del Gobierno de Luis Arce Catacora considera que las movilizaciones y bloqueos registrados en diferentes regiones del país crecieron hasta alcanzar una dimensión que dificulta una solución concertada. Sin embargo, sostiene que es prematuro exigir la renuncia del presidente Rodrigo Paz cuando aún no se cumple un año de gestión.
Redacción Central/El Periódico/09-06-2026.- El ministro de Medio Ambiente, Álvaro Ruiz, expresó su preocupación por el escenario de conflictividad social que atraviesa Bolivia y cuestionó que el Gobierno nacional haya permitido que las movilizaciones y bloqueos se expandan durante varias semanas sin encontrar mecanismos efectivos de solución. A criterio de la autoridad, la falta de respuestas oportunas contribuyó a que las protestas se consolidaran en distintos puntos del territorio nacional, generando una situación cada vez más difícil de resolver.
Ruiz señaló que el crecimiento de las medidas de presión ha provocado un escenario complejo para encaminar procesos de diálogo y concertación entre las partes involucradas. Según su análisis, mientras más se prolongan los conflictos y más sectores se suman a las movilizaciones, mayores son las dificultades para construir consensos que permitan recuperar la normalidad en el país.
La autoridad observó que las consecuencias de los bloqueos trascienden el ámbito político y afectan directamente a la población, especialmente por las dificultades en el transporte de productos, la interrupción de actividades económicas y las limitaciones para el abastecimiento de diferentes regiones. En ese contexto, consideró que la prioridad debe ser la búsqueda de acuerdos que permitan reducir las tensiones y evitar una profundización de la crisis.
No obstante, Ruiz también marcó distancia de los sectores que impulsan la renuncia del presidente Rodrigo Paz como salida a la actual coyuntura. El ministro considera que esa postura no toma en cuenta el corto tiempo que lleva la actual administración al frente del Estado y las dificultades que enfrenta el país en materia económica y social.
Desde su perspectiva, siete meses de gestión constituyen un período insuficiente para evaluar de manera definitiva los resultados de un gobierno, más aún cuando debe enfrentar una serie de desafíos estructurales y una coyuntura marcada por conflictos sociales de gran magnitud. En ese sentido, defendió la necesidad de preservar la estabilidad institucional y apostar por mecanismos democráticos para encarar las diferencias políticas.
Las declaraciones de Ruiz surgen en momentos en que diversas organizaciones sociales mantienen protestas y bloqueos en distintos puntos de Bolivia, generando preocupación por los efectos que estas medidas tienen sobre la economía, la circulación de mercancías y el desarrollo normal de las actividades productivas. Frente a este panorama, la autoridad insistió en la necesidad de priorizar el diálogo como herramienta fundamental para superar la crisis y evitar una mayor polarización en el país.
