El presidente Rodrigo Paz posesionó a Carlos Blanco como el nuevo ministro de Hidrocarburos, y justificó la decisión con una “visión estratégica”.
La nueva autoridad reemplaza al ahora exministro Mauricio Medinaceli, que estaba presente en el acto en Casa Grande del Pueblo, en La Paz
“Se ha tomado una decisión basada en una visión estratégica”, dijo el mandatario luego de la posesión.
El mandatario encomendó a la nueva autoridad socializar e impulsar la socialización de una nueva Ley de Hidrocarburos y otras normas vinculadas al rubro energético del país.
“Pasamos a un nuevo momento de energía que requiere el aplicar el desarrollo del debate, socialización de estas normas, especialmente la de hidrocarburos, con una solución clara a esta desgracia que nos dejaron a un país sin energías, sin gas, sin estos recursos naturales que tanto se defendían”, agregó.
Paz agradeció el trabajo del ministro saliente, Mauricio Medinacelli, y destacó que en su gestión se pudo trabajar una nueva Ley de Hidrocarburos.
El cambio de autoridades se da en medio de múltiples protestas por la venta de combustible de mala calidad, que generó incluso que la Asamblea Legislativa Plurinacional le haya realizado una interpelación sobre ese tema al exministro Medinacelli.
Blanco llega al cargo con un perfil técnico marcado por su trayectoria en la gestión financiera y el desarrollo de proyectos energéticos.
Licenciado en Administración de Empresas, Blanco acumuló más de 30 años de experiencia en el ámbito financiero, con participación en la estructuración de inversiones y la administración de recursos en sectores estratégicos.
Antes de asumir el ministerio, se desempeñó como viceministro de Electricidad y Energías Renovables, desde donde impulsó iniciativas orientadas a diversificar la matriz energética y fortalecer el uso de fuentes sostenibles.
A lo largo de su carrera, tuvo un rol activo en la planificación y ejecución de proyectos energéticos, así como en la captación de capitales tanto nacionales como internacionales. Su experiencia también incluye la implementación de políticas de sostenibilidad vinculadas al desarrollo del sector.
Su designación se produce en un contexto complejo para los hidrocarburos en Bolivia, marcado por cuestionamientos a la calidad de los combustibles, la necesidad de atraer inversión y los desafíos en exploración y producción.
