CERVICALGIA

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La cervicalgia, o el dolor en la zona cervical, es una de las consultas más frecuentes en fisioterapia.

Sin embargo, desde la kinesiología neurológica, no la vemos simplemente como un músculo «tenso» o un «nudo» (trigger point, punto gatillo), sino como una respuesta compleja de protección de tu sistema nervioso.

La cervicalgia es el dolor en la zona del cuello (vértebras cervicales) y estructuras adyacentes, muy común debido a tensiones musculares, malas posturas o desgaste articular. Sus síntomas incluyen rigidez, dolor local o irradiado a brazos/cabeza, mareos y cefaleas. El tratamiento combina fisioterapia, calor local y analgésicos.

QUÉ ES LA CERVICALGIA

No es una enfermedad, sino un síntoma. Es la señal de alarma que envía tu cerebro cuando interpreta que los tejidos del cuello (músculos, discos, ligamentos o nervios) están bajo una demanda superior a su capacidad de resistencia.

En términos neurológicos, a veces el «volumen» de esa alarma se queda bloqueado en un nivel alto, incluso cuando el daño físico ya ha sanado. Esto es lo que llamamos sensibilización periférica o central.

¿POR QUÉ DUELE?

Aunque solemos culpar a la «mala postura», la ciencia actual nos dice que el problema no es la postura en sí, sino la falta de variabilidad de movimiento.

  • Estrés y Tono Muscular: El sistema nervioso autónomo, ante el estrés, aumenta el tono de los músculos trapecios y elevadores de la escápala como mecanismo de defensa (la posición de «reflejo de sobresalto»).
  • Compresión e Irritación: Si un disco intervertebral o una faceta articular irrita un nervio, aparece la radiculopatía, donde el dolor viaja hacia el brazo, acompañado de hormigueo o debilidad.
  • Control Motor Deficiente: A veces, los músculos profundos del cuello (los que estabilizan) «se apagan» y los músculos superficiales tienen que trabajar el doble, agotándose rápidamente.

SEÑALES DE ALERTA

Como especialistas, siempre buscamos descartar compromisos mayores. Deberías consultar a un profesional si tu dolor de cuello se acompaña de:

  • Pérdida de fuerza en las manos (se te caen los objetos).
  • Mareos, vértigo o visión borrosa al mover el cuello.
  • Dolor que no cambia ni mejora con ninguna posición.
  • Hormigueo constante que llega hasta los dedos.

¿REPOSO ABSOLUTO?

El error más común es el uso prolongado de collares cervicales o el reposo total. El movimiento es el mejor analgésico neurofisiológico. El movimiento controlado:

  • Oxigena los tejidos.
  • Modula la señal de dolor en la médula espinal (Teoría de la Compuerta).
  • Le dice al cerebro que «todo está bien», reduciendo la respuesta de protección.

RECOMENDACIONES

Si sientes que tu cuello está «bloqueado», intenta estos tres pilares:

  • Pausas Activas de Movilidad: No busques estirar el músculo con fuerza bruta (eso puede activar el reflejo miotático y tensarlo más). Haz movimientos suaves de rotación y flexión dentro del rango que no genere dolor agudo.
  • Higiene del Sueño y Ergonómica: Revisa tu almohada (debe mantener la alineación neutra) y la altura de tu pantalla, pero recuerda: tu mejor postura es la siguiente postura (muévete cada 30 minutos).
  • Neurodinamia: Si hay hormigueo, realizamos ejercicios de «deslizamiento neural» para que los nervios se muevan libremente entre los músculos sin ser atrapados.

¿MÚSCULO O NERVIO?

La siguiente tabla nos ayudara a diferenciarlo:

Característica Dolor Muscular (Miofascial) Dolor Nervioso (Radiculopatía)
Sensación Sordo pesado como una pesa, bulto o nudo. Quemazón, electricidad,                               «hormiguitas» o pinchazos.
Ubicación Localizado en el cuello o hombros. Viaja hacia el brazo, codo o dedos (dolor irradiado).
Comportamiento Mejora con calor y movimiento suave. Puede empeorar con ciertos movimientos de cabeza o brazo.
Signos de alarma Solo tensión. Pérdida de fuerza o adormecimiento de la mano.

EJERCICIOS PARA LA CERVICALGIA

FASE 1: ESTABILIZACIÓN

CONTROL MOTOR

El objetivo aquí no es «estirar» con fuerza, sino activar los músculos profundos (los que realmente sostienen tu columna) que suelen «apagarse» cuando hay dolor.

Ejercicio 1

EL «SÍ» MINÚSCULO (FLEXIÓN CRANEOCERVICAL)

Este es el ejercicio de oro en la rehabilitación cervical.

  • Posición: Acostado boca arriba sin almohada (o una muy fina).
  • Acción: Imagina que tienes un eje que atraviesa tus oídos. Haz un gesto de «sí» muy pequeño, llevando la barbilla ligeramente hacia la nuez de Adán.
  • La clave: No debes usar los músculos grandes del frente del cuello (esternocleidomastoideos). Debes sentir la tensión muy profundo, detrás de la garganta.
  • Ejecución: Mantenga la posicion 5 segundos, repitalo por 10 veces.

Ejercicio 2

EL RELOJ VISUAL (INTEGRACIÓN SENSORIO-MOTRIZ)

El cuello y los ojos están conectados neurológicamente. Si tus ojos están tensos, tu cuello también.

  • Posición: Sentado con la espalda apoyada.
  • Acción: Mantén la cabeza quieta. Mueve solo los ojos siguiendo un círculo imaginario (como las horas de un reloj) lo más amplio posible. Luego, intenta mover la cabeza siguiendo tus ojos de forma muy lenta y fluida.
  • ¿Que se logra?: Ayuda a recalibrar los receptores de posición (propriocepción) de las vértebras superiores.
  • Ejecución: 5 repeticiones por por el tiempo que lleve mover la cabeza.

Ejercicio 3

ENCUADRE ESCAPULAR

El cuello no puede estar relajado si sus «cimientos» (las escápulas) están caídos.

  • Acción: Lleva tus hombros ligeramente hacia atrás y hacia abajo, como si quisieras guardar tus escápulas en los bolsillos traseros del pantalón.
  • Importante: No saques el pecho en exceso, es un movimiento sutil de la espalda alta.
  • Ejecución: 10 repeticiones de 5 segundos.

CUIDADO :

Si al hacer estos ejercicios sientes un «latigazo» eléctrico o el dolor baja por el brazo, detente. Eso indica que el nervio está muy irritable y necesitamos un enfoque más suave de neurodinamia (deslizamiento del nervio).

  • ES POR ELLO QUE TODO PROTOCOLO DEBE SER SUPERVISADO POR UN PROFESIONAL FISIOTERAPEUTA DEL ÁREA.

Reflexión del Kinesiólogo: Tu cuello está diseñado para sostener tu cabeza y permitirte explorar el mundo a través de tus sentidos. No le tengas miedo al movimiento; el miedo es, muchas veces, más limitante que la propia lesión.

 “EL MOVIMIENTO ES PARTE ESENCIAL PARA MANTENER UNA VIDA ACTIVA”

Fuente: El Diario

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