El alcalde de La Paz plantea una salida pacífica a la crisis, con corredores humanitarios, evitando el estado de excepción y el reencuentro de los sectores en conflicto.
El alcalde de La Paz, César Dockweiler, pidió evitar que la crisis derive en el uso del estado de excepción y planteó un reencuentro entre el Gobierno y los sectores movilizados mediante diálogo, corredores humanitarios consensuados y la Asamblea de la Paceñidad.
La autoridad municipal expuso su posición durante una entrevista en el programa Piedra, Papel y Tinta, de La Razón, en medio de una crisis que afecta el abastecimiento de alimentos, combustibles, oxígeno y medicamentos en la sede de gobierno.
Dockweiler afirmó que La Paz atraviesa un momento crítico por los bloqueos y el alza de precios. Sin embargo, insistió en que la salida no debe pasar por la fuerza, sino por una mesa de diálogo que permita reconstruir la confianza entre bolivianos.
Evitar el estado de excepción y buscar el reencuentro
El momento más fuerte de la entrevista llegó al cierre, cuando Dockweiler pidió expresamente que no se llegue al uso de la fuerza ni al estado de excepción.
“Que se pueda generar este reencuentro entre los bolivianos, que somos hermanos, que no se llegue a utilizar la fuerza ni el estado de excepción”, expresó.
La autoridad municipal sostuvo que el país necesita diálogo para “curar heridas” y generar resultados efectivos e integrales.
Afirmó que la gente está cansada de reuniones y discursos, y que espera soluciones concretas: alimentos en los mercados, combustible en los surtidores, oxígeno en hospitales y servicios municipales activos.
Dockweiler aseguró que el municipio está trabajando para evitar la paralización de servicios, pese a que el conflicto no fue provocado por la Alcaldía.
En ese escenario, su mensaje busca colocar a La Paz como una ciudad golpeada por la crisis, pero también como un posible punto de partida para una salida pacífica.
La apuesta del alcalde es que el reencuentro entre bolivianos pueda abrir una vía distinta antes de que el conflicto derive en medidas excepcionales.
La Paz enfrenta desabastecimiento y presión social
El alcalde relató que recibió el gobierno municipal en plena escalada del conflicto. Al inicio, dijo, todavía existían condiciones para una concertación; pero la situación se agravó con el paso de los días.
Uno de los problemas más visibles está en los mercados. Dockweiler señaló que muchas familias no encuentran productos básicos o deben pagar precios inalcanzables.
Según explicó, el pollo llegó a venderse a precios que golpean directamente la economía familiar. También mencionó filas de varios días para cargar combustible y dificultades para sostener servicios municipales.
“Todo mi trabajo es para un pollo”, le dijo un transportista, según relató el alcalde, para graficar la dimensión del impacto económico.
La presión también llegó a los hospitales. Dockweiler indicó que el municipio tomó previsiones para garantizar oxígeno por 15 días en los centros municipales y que incluso pudo colaborar con otros establecimientos.
Además, informó que se activó una campaña para recolectar sangre y plasma, ante reportes de reservas limitadas en el banco de sangre.
Corredores humanitarios consensuados, no por la fuerza
Dockweiler planteó que la emergencia requiere corredores humanitarios consensuados para permitir el ingreso y salida de alimentos, medicamentos, oxígeno y combustibles.
La propuesta apunta a evitar una intervención violenta y a construir un acuerdo mínimo entre las partes.
El alcalde dijo que el municipio ya realizó gestiones ante el Ministerio de Defensa y la Fuerza Aérea para facilitar vuelos con carne y pollo desde Santa Cruz y Cochabamba.
No obstante, advirtió que ocho vuelos diarios no alcanzan para cubrir la demanda de una ciudad de más de 756.000 habitantes.
También pidió que el Gobierno cubra el costo del combustible de esas operaciones aéreas, para evitar que el gasto se traslade al precio final de los alimentos.
Asamblea de la Paceñidad como puente político
El otro eje planteado por Dockweiler es la reactivación de la Asamblea de la Paceñidad como espacio plural de mediación.
Según explicó, antes de convocarla se realizó el Pacto Concordia por La Paz, con representantes institucionales, autoridades electas, sector privado, vecinos y organizaciones sociales.
El objetivo fue evitar que la Asamblea tenga un sesgo político o sea vista como un instrumento de un bando contra otro.
Dockweiler sostuvo que la regla principal debe ser la unidad por encima de las diferencias, el respeto a los derechos humanos y el cumplimiento de la Constitución.
La Asamblea, según el alcalde, debe trabajar en dos tareas iniciales:
- Garantizar abastecimiento de alimentos, medicamentos, oxígeno y combustibles.
- Intermediar para un diálogo sincero entre el Gobierno y los sectores movilizados.
La convocatoria incluyó más de 800 invitaciones a autoridades, asambleístas, concejales, instituciones, vecinos, transportistas y representantes del sector público y privado.
