Fuerzas conjuntas de Estados Unidos e Israel atacaron este viernes un reactor de agua pesada en Khondab y una planta de procesamiento de uranio en Ardakan, en el centro de Irán.
Aunque las autoridades iraníes confirmaron que los bombardeos se realizaron en varias fases, aseguraron que no se registraron víctimas ni fugas de material radiactivo en ninguna de las instalaciones estratégicas.
Por su parte, el presidente Donald Trump anunció que extiende su ultimátum hasta el lunes 6 de abril a las 20:00 (hora de Washington), advirtiendo que destruirá la infraestructura energética iraní si el régimen no reabre el paso marítimo y cede en las negociaciones de paz.
En respuesta a la ofensiva, la Guardia Revolucionaria de Irán interceptó tres buques portacontenedores, incluyendo naves de la empresa china COSCO, prohibiendo el tránsito por el estrecho de Ormuz a cualquier aliado de Washington.
La tensión militar en la región sigue en aumento mientras Israel advierte que incrementará la intensidad de sus operaciones terrestres y aéreas en los próximos días. (Agencias)
