El Departamento de Justicia de Estados Unidos anunció la ampliación de sus protocolos de ejecución federal, integrando oficialmente el pelotón de fusilamiento, la asfixia por gas y la electrocución como alternativas a la inyección letal.
Con esta medida, la administración de Donald Trump revierte la moratoria impuesta en 2021, facilitando que se retomen las sentencias capitales una vez agotadas las apelaciones de los reclusos.
La decisión responde a la creciente dificultad para obtener los fármacos necesarios para la inyección letal debido a restricciones farmacéuticas.
Aunque el apoyo público a la pena capital ha caído al 52% en el último año, las ejecuciones en el país han alcanzado su nivel más alto en 16 años, marcando un endurecimiento en la política judicial federal. (Agencias)
