El vocero presidencial José Luis Gálvez señaló ayer que el Gobierno no contempla de manera inmediata declarar un estado de excepción y remarcó que esa medida constituye una de las “últimas opciones” previstas dentro del marco constitucional.
“Ese es un ámbito que la Constitución y las leyes prevén como una atribución y una decisión que puede tomar un gobierno legalmente constituido. Es una de las últimas opciones que tenemos presentes”, declaró la autoridad en contacto con medios.
Sostuvo que hasta el momento el Ejecutivo apostó por mecanismos democráticos y el diálogo para enfrentar la crisis. En ese marco, señaló que se trabaja en la habilitación de corredores humanitarios para garantizar el ingreso de alimentos, medicamentos, oxígeno e insumos básicos a diferentes regiones del país.
Gálvez reiteró que el estado de excepción no está contemplado en lo inmediato, pese a que son atribuciones establecidas en la Constitución. “Son una de las últimas opciones”, insistió.
Violencia
Advirtió además que algunos sectores movilizados buscan generar escenarios de violencia y confrontación. “Los violentos que tratan de agredir buscan sangre o muerte, o un pretexto para mantener esta situación por mucho más tiempo”, manifestó.
Las declaraciones de Gálvez surgen luego de una jornada de enfrentamientos en el centro paceño, donde grupos movilizados intentaron avanzar hacia Plaza Murillo y se registraron agresiones a policías, periodistas y daños a bienes públicos, incluidas estaciones de Mi Teleférico.
Pese a los pedidos de “mano dura” y de aplicar medidas extraordinarias formulados por distintos sectores políticos y sociales, el Ejecutivo reiteró que no evalúa declarar esa medida constitucional.
En ese contexto, los ministros de la Presidencia y de Gobierno, José Luis Lupo y Marco Antonio Oviedo, respectivamente, descartaron aplicar esta medida, pese a la escalada de violencia que se registró en La Paz.
Oviedo, por el contrario, anunció el refuerzo de operativos de seguridad para contener nuevas movilizaciones y hechos vandálicos en la sede de Gobierno.
En tanto, Lupo afirmó que el Gobierno mantendrá el diálogo con sectores sociales movilizados y descartó la aplicación de un estado de sitio, pese a los hechos de violencia registrados en La Paz durante las protestas.
Lupo reveló que el Gobierno evaluó distintos escenarios, aunque decidió mantener abierta la vía de la negociación para evitar una mayor confrontación. “No se ha considerado estado de sitio para evitar las provocaciones, porque hay pasos que se dan que no se puede desandar luego”, dijo en entrevista con Fama, Poder y Ganas.
