El dirigente panificador Rubén Ríos fue aprehendido este lunes por presunta participación en un esquema de corrupción relacionado con la harina subvencionada entregada por la Empresa de Apoyo a la Producción de Alimentos (Emapa). Ríos pasó la noche en celdas policiales y en las próximas horas deberá comparecer ante una audiencia cautelar para definir su situación jurídica.
El fiscal anticorrupción, Ronald Jurado, informó que la investigación apunta a la existencia de un “clan familiar” que habría obtenido beneficios económicos mediante el desvío y reventa del producto subvencionado. Junto al dirigente, fueron aprehendidos uno de sus hijos y una exfuncionaria de Emapa que trabajaba como analista de ventas.
Además, las autoridades buscan a otro hijo de Ríos y a su exesposa, quienes también estarían vinculados al esquema investigado por el Ministerio Público.
Según los avances de la pesquisa, Ríos presuntamente transportaba y vendía harina a Emapa, posteriormente recibía nuevamente el producto con subsidio estatal, alquilaba su vivienda para almacenarlo y ofrecía servicios de transporte para su distribución. Este ciclo habría permitido obtener ganancias irregulares a partir del subsidio destinado a los panificadores.
El daño económico al Estado se estima en más de 6 millones de bolivianos, según el Ministerio Público.
“Se advierte que no solo él se beneficiaba, sino también dos de sus hijos y otros familiares allegados”, señaló el fiscal Jurado, quien aseguró que existen listas y documentación que respaldan la denuncia.
La Fiscalía anticorrupción continúa ejecutando las investigaciones y no descarta nuevas aprehensiones dentro del caso.
