El Gran Chaco de Tarija enfrenta un escándalo de corrupción y despilfarro que ha evaporado una cifra estimada de 15 mil millones de bolivianos provenientes de las regalías del 45% de hidrocarburos. A pesar de este flujo millonario, el dinero no se tradujo en desarrollo, manteniendo graves deficiencias en salud, educación, infraestructura y empleo en la región.
El diputado uninominal del Gran Chaco, Rudy Pantaleón Saravia, ha confirmado el «despilfarro y la corrupción» que todos conocen y anunció que se realizarán auditorías urgentes para investigar el destino de los fondos. «Se ha despilfarrado, corrupción, todo el mundo sabe eso, por eso es que se van hacer las auditorías correspondientes», declaró Saravia.
El parlamentario lamentó que, a pesar de los cuantiosos ingresos, problemas cruciales como la generación de empleo y la provisión de agua no se hayan resuelto. El crecimiento de ciudades como Yacuiba se atribuye al esfuerzo de sus habitantes, no a la inversión de las regalías.
Pantaleón Saravia también se refirió a la reciente ley departamental del 45% para el Chaco, calificándola de inviable, ya que considera que una ley departamental no puede modificar una ley nacional preexistente y constitucionalmente validada, como el Estatuto de Autonomía Regional y la Ley 3038. Subrayó que la solución no radica en la distribución porcentual, sino en abordar los problemas estructurales del departamento a través de una agenda diferente enfocada en megaproyectos.
