La ministra de Salud afirmó que la medida busca anticiparse a una posible crisis y reforzar la detección temprana, especialmente en grupos de riesgo.
El Gobierno nacional declaró este miércoles alerta epidemiológica a nivel nacional por la influenza A H3N2, como medida preventiva ante el incremento de casos y la posible circulación de la variante K.
La medida fue anunciada por la ministra de Salud, Marcela Tatiana Flores, quien explicó que la declaratoria responde a una estrategia de gestión de riesgo proactiva, orientada a evitar escenarios críticos en el sistema sanitario.
“No esperamos a tener una crisis, sino que nos anticipamos ante cualquier situación. Somos una gestión que actúa antes de que la situación se agrave, con detección temprana y activa de los casos”, afirmó la autoridad.
Flores señaló que la alerta permitirá al personal de salud responder de manera oportuna, especialmente en la atención de grupos prioritarios, como niños, adultos mayores y personas con enfermedades de base.
Asimismo, informó que se reforzarán los canales logísticos para la compra y distribución de medicamentos, con el objetivo de atender los casos a tiempo, evitar hospitalizaciones innecesarias y prevenir la saturación de los centros de salud.
La ministra aclaró que el virus A H3N2 circula en el país desde hace varios años y que la variante K, que ha generado preocupación en países vecinos, no es más letal ni más severa que otras, aunque sí presenta una mayor capacidad de transmisión.
“Esta subvariante ha incrementado su posibilidad de contagio en aproximadamente un 20%, es decir, puede infectar a una persona más en comparación con otras variantes”, explicó.
En ese contexto, Flores exhortó a la población en riesgo a acudir a los puntos de vacunación, asegurando que existen dosis suficientes disponibles en los centros de salud. Además, informó que el Gobierno solicitó a organismos internacionales un nuevo lote de vacunas, que se prevé llegará a mediados de enero.
Finalmente, recordó la importancia de buscar atención médica ante la presencia de síntomas, así como de mantener las medidas de bioseguridad, como el uso de barbijo, el lavado frecuente de manos, el uso de alcohol en gel y la ventilación de ambientes.
Según datos oficiales, durante este año se registraron 27 casos de influenza A H3N2, y ninguno corresponde a la variante K.
