El presidente Rodrigo Paz encabezó un encuentro clave en la Casa Grande del Pueblo, donde se acordó coordinación permanente, impulso a la producción y debate sobre el modelo 50/50.

En un escenario marcado por la urgencia y la necesidad de respuestas estructurales, el presidente Rodrigo Paz cerró este viernes una reunión con ocho de los nueve gobernadores electos, consolidando una agenda de trabajo coordinada entre el nivel central y las regiones.
El encuentro, desarrollado en la Casa Grande del Pueblo, se constituyó en el primer acercamiento formal tras las elecciones subnacionales, dejando como saldo un mensaje claro: el país atraviesa un momento difícil y requiere soluciones que vayan más allá de lo inmediato.
“Todos entendieron que es un momento complejo, explicaron sus realidades departamentales y mostraron voluntad de encontrar soluciones, no solo a corto plazo, sino también a mediano y largo plazo”, afirmó el mandatario.
En su intervención, Paz insistió en la necesidad de dejar de lado las diferencias partidarias para construir un liderazgo compartido. “No es un presidente, no son gobernaciones… es un liderazgo conjunto nacional”, enfatizó, marcando una línea discursiva orientada a la unidad institucional frente a la crisis.
El jefe de Estado calificó el encuentro como “extraordinario”, destacando la vocación democrática de las autoridades participantes, quienes no solo plantearon demandas, sino también propuestas concretas. “Estamos como gobierno a la orden”, sostuvo.
Durante la reunión, se priorizaron temas clave como el impulso a la producción, la aprobación de nuevas normativas para atraer inversión y la reactivación económica. Asimismo, se abordaron aspectos estructurales como el modelo de distribución 50/50 y la profundización del proceso autonómico.
“El 50/50 es el punto de inicio, no solo para redistribuir recursos, sino para construir el recurso humano que impulse el desarrollo del país”, añadió Paz, subrayando la necesidad de generar condiciones sostenibles de crecimiento.
La jornada concluyó con el compromiso de establecer un sistema de trabajo conjunto, con participación activa de ministros y gobernaciones, en una dinámica que buscará trasladar la gestión directamente a las regiones.
Por su parte, la gobernadora electa de Tarija, María René Soruco, calificó el encuentro como un momento histórico, destacando la necesidad de fortalecer la participación regional en la toma de decisiones y avanzar hacia una distribución más equitativa de los recursos.
“Son más de 20 años con avances limitados en las autonomías. Es momento de construir y profundizar este proceso”, afirmó.
Soruco también resaltó la apertura del Ejecutivo al diálogo y anticipó una relación más cercana entre el nivel central y las regiones. “Nos van a ver seguido aquí y esperamos ver al Gobierno en los departamentos”, señaló.
El encuentro concluyó con el compromiso de mantener una coordinación continua, en medio de un contexto donde la expectativa ciudadana exige resultados concretos y no solo acuerdos en papel.
El único gobernador electo ausente fue René Joaquino, de Potosí.
En tiempos donde la incertidumbre golpea con fuerza, el desafío es claro: convertir el consenso en acción real. Porque Bolivia no necesita solo reuniones… necesita decisiones que cambien su rumbo.
Fotos: APG Noticias
Vicente///



