El Banco Central de Irán reconoció oficialmente un desastre económico histórico al revelar que la inflación interanual llegó al 77.2% en mayo, una cifra inédita desde 1942.
El colapso es aún más crudo en productos básicos como alimentos, medicinas y transporte, donde los precios se dispararon un 113.8%.
Esta asfixia financiera es el resultado de años de corrupción y del severo bloqueo naval implementado por Estados Unidos; el Comando Central de EE. UU. (CENTCOM) confirmó haber desviado ya 122 buques mercantes destinados a Irán para asegurar el cumplimiento de las sanciones.
Ante el temor de nuevas protestas civiles por el hambre, el presidente Donald Trump aseguró que las negociaciones con Teherán continúan activas diariamente pese a los reportes de suspensión, advirtiendo que «es hora de llegar a un acuerdo».
Por su parte, el secretario de Estado, Marco Rubio, endureció la postura de Washington al rechazar categóricamente cualquier alivio de sanciones a cambio de la reapertura del Estrecho de Ormuz, exigiendo primero la entrega de las reservas de uranio enriquecido del programa nuclear iraní. (Agencias)
