Luego de 27 días de caminata, la marcha campesina que salió de Pando llegó este sábado a Urujara, en La Paz y sus dirigentes anunciaron que el lunes ingresarán “con paso de parada” a la ciudad para hacer escuchar sus demandas.
El dirigente campesino de Pando Faifer Coajera ratificó el rechazo a la Ley 1720 y advirtió con una radicalización de medidas si el Gobierno no atiende sus demandas.
“Son 27 días con lluvia, con sol, en esta carretera que ni es bien transitable, tenemos que unirnos. Una pena que haya dirigentes que se dejan comprar con el Presidente. Esos dirigentes deben ser colgados en la plaza Murillo”, dijo Coajera.
Asimismo, advirtió que la marcha permanecerá en La Paz hasta que el Gobierno abrogue la ley 1720 de reconversión de tierras y aseguró que no aceptarán la modificación de artículos ni otra norma, sin antes no se elimina el documento cuestionado.
“Nosotros no nos rendimos, ni nos vendemos por si acaso, estamos unidos. Queremos decirle al Presidente que está a tiempo todavía y si él no nos oye y no nos tiende el lunes, la cosa irá en contra de él”, advirtió.
Además, dijo que demandan seguridad jurídica para la tierra y la eliminación del proyecto de ley antibloqueos. “Nos quieren callar la voz y vamos a ir a parar a la cárcel, pero estamos seguros que como bolivianos no vamos a permitir que se promulgue ese proyecto de ley”, remarcó.
La marcha campesina partió de Pando y a lo largo de su trayecto fue ganando adeptos; sin embargo, algunos sectores retornaron a su región tras acuerdos con el Gobierno.
