El vicepresidente de Bolivia, Edmand Lara, reconoció este lunes que mantiene fricciones con el presidente Rodrigo Paz y aseguró que no puede negar lo que ya es evidente para la población. Sin embargo, sostuvo que las diferencias pueden superarse si es convocado a dialogar.
“Todo mundo ya se dio cuenta, no lo vamos a negar”, declaró Lara ante medios de comunicación en el mercado Abasto de Santa Cruz, donde coordinaba la recolección de ayuda para el municipio de Samaipata, declarado en desastre tras el desborde del río el pasado 17 de noviembre.
Según Lara, el origen de los desacuerdos radica en que, a su criterio, el poder real estaría siendo ejercido por Samuel Doria Medina. “El que gobierna el país es Samuel Doria Medina, es el que pone los ministros, los directores”, afirmó, insistiendo en que Paz “se convirtió en un títere” del líder político.
Las declaraciones fueron respondidas más temprano por la vocera presidencial, Carla Faval, quien aseguró que el presidente ejerce plena autoridad en el Gobierno. “Lo que menos tenemos es un presidente títere. Tenemos un presidente que está tomando decisiones firmes y coherentes para darle certidumbre a la población”, sostuvo.
Propuesta de destitución
Lara también admitió que existe un proyecto de ley destinado a destituirlo del cargo de vicepresidente. Frente a ello, manifestó tranquilidad. “Háganlo, si quieren. No hay problema. Yo tengo la conciencia tranquila”, señaló.
Pese a sus críticas, Lara afirmó que el conflicto puede resolverse si Paz lo convoca para explicarle “por qué se dejó absorber por Samuel Doria Medina y dejó que todos los ministros sean parte de Samuel”. Cuestionó además que, según él, desde el entorno del presidente se estarían generando ataques en su contra. “No es hablarle bonito en prensa y por detrás mandarlo a atacar al capitán Lara. No es así”, sostuvo.
Las tensiones entre el vicepresidente y el presidente surgieron a pocas semanas de asumir el Gobierno, inicialmente por el nombramiento en el Ministerio de Justicia y posteriormente por la creación del Viceministerio de Coordinación Legislativa, instancia que Lara consideró que invade competencias propias de su despacho.
