El vicepresidente aseguró que no habla con el mandatario desde hace cinco meses, acusó al entorno presidencial de influir en las decisiones del Gobierno y apuntó a Samuel Doria Medina como factor de desestabilización.
El vicepresidente Edmand Lara rechazó este miércoles las versiones que lo vinculan con un supuesto golpe de Estado contra el presidente Rodrigo Paz y exhortó al mandatario a instalar un diálogo directo con los sectores movilizados, especialmente con la Central Obrera Boliviana (COB), para encaminar una solución al conflicto social.
La autoridad sostuvo que cualquier acuerdo con las organizaciones movilizadas debe contar con el respaldo del jefe de Estado y afirmó que la salida a la crisis debe construirse mediante propuestas y no a través de procesos judiciales.
“Es importante que el presidente también me escuche y ambos nos sentemos y hagamos una proposición a los sectores movilizados. Es un diálogo con propuesta, no es un diálogo con órdenes de aprehensión o con persecución”, afirmó Lara.
El vicepresidente también reveló que no mantiene comunicación con Paz desde hace cinco meses y aseguró que el mandatario se encuentra “emburbujado” por su entorno político. En ese contexto, acusó a ministros y asesores cercanos de generar un escenario de desestabilización dentro del propio Gobierno.
“He llamado al diálogo, yo no soy parte del supuesto golpe de Estado. Los únicos que se dan golpe de Estado son los propios ministros”, declaró.
Asimismo, Lara apuntó directamente contra Samuel Doria Medina, a quien señaló como una de las principales influencias en las decisiones gubernamentales. Según dijo, el empresario y político “primero le hace meter la pata y luego se lava las manos”.
Bajo esa línea, el vicepresidente cuestionó si la actual administración sigue realmente una línea política propia de Rodrigo Paz o si responde al plan de gobierno de Doria Medina.
“¿Con qué plan de gobierno gobierna Rodrigo Paz? ¿No es con el plan de gobierno de Samuel Doria Medina?”, cuestionó Lara, al rechazar además que se le atribuya responsabilidad en temas como el endeudamiento estatal o la crisis de combustibles.
La autoridad insistió en que el malestar de los sectores movilizados debe ser atendido mediante negociaciones, como ocurrió anteriormente con el Magisterio, y advirtió que recurrir a fiscales y órdenes de aprehensión solo agravará el conflicto.
