Una coalición de 40 naciones, liderada por el Reino Unido y bajo la presión de Donald Trump, exigió este jueves la «reapertura incondicional» del Estrecho de Ormuz para frenar el impacto en la economía mundial.
Tras una reunión virtual de emergencia, la ministra británica Yvette Cooper advirtió que Irán mantiene como «rehén» el suministro global de energía y anunció que los aliados exploran sanciones coordinadas si Teherán persiste en el bloqueo de esta vía, por donde transita el 20% del petróleo del mundo.
El cierre del paso estratégico, ejecutado por la Guardia Revolucionaria en respuesta a la ofensiva iniciada el 28 de febrero, ha disparado los precios de los hidrocarburos a niveles críticos.
Por su parte, el presidente Trump reiteró que solo considerará un alto al fuego cuando el estrecho esté «libre y despejado», instando a los países dependientes del crudo del Golfo a asumir un rol activo y militar en la protección del tránsito marítimo. (Agencias)
