Nuevo puerto en Uruguay abre una vía estratégica para Bolivia hacia el Atlántico

Compartir
Con una inversión estimada en 150 millones de dólares, el proyecto apunta a transformar la dinámica logística regional.

La construcción de un nuevo puerto en Uruguay no solo representa un movimiento estratégico para Paraguay, sino que también abre una ventana clave para Bolivia en su histórica búsqueda de mejores accesos al comercio marítimo.

Con una inversión estimada en 150 millones de dólares, el proyecto —impulsado por los presidentes Santiago Peña y Luis Lacalle Pou— apunta a transformar la dinámica logística regional mediante el fortalecimiento de la Hidrovía Paraguay-Paraná como corredor clave de exportación; según detalla una publicación del diario peruano La República.

Un puerto con impacto más allá de Paraguay

La terminal multipropósito será construida en el departamento de Soriano, cerca de Nueva Palmira, sobre el río Uruguay. Estará enfocada en el acopio y transferencia de celulosa —especialmente vinculada al proyecto Paracel— y combustibles renovables, consolidándose como un nodo logístico de alto volumen.

Sin embargo, su relevancia no se limita a Paraguay. Para Bolivia, país sin salida soberana al mar, esta infraestructura representa una alternativa concreta para reducir su dependencia de puertos en Chile y mejorar sus costos logísticos. La conexión fluvial permitiría integrar cargas bolivianas al circuito exportador hacia el Atlántico, ampliando las opciones comerciales del país.

Integración regional y competitividad

El proyecto se apoya en la lógica de integración productiva del Mercosur, donde la cooperación entre países busca potenciar la competitividad global. En este esquema, la hidrovía se consolida como una vía estratégica que articula territorios de Paraguay, Bolivia, Brasil y Uruguay.

Expertos señalan que esta obra puede redefinir el mapa logístico sudamericano, desplazando parte del protagonismo de rutas terrestres hacia el transporte fluvial, más eficiente y económico para grandes volúmenes.

Plazos y proyecciones

La construcción está prevista para iniciar en el primer semestre de 2026, tras la aprobación ambiental otorgada a la empresa Woil S.A., del grupo paraguayo Zapag. El tiempo estimado de ejecución oscila entre 18 y 24 meses, con pruebas operativas hacia finales de 2027 y funcionamiento pleno en 2028.

De cumplirse los plazos, Bolivia podría beneficiarse en el corto plazo de una nueva ruta comercial hacia mercados de Norteamérica y Europa, facilitando exportaciones y fortaleciendo su inserción en el comercio internacional.

Una oportunidad estratégica para Bolivia

Aunque el proyecto nace como respuesta a la necesidad paraguaya de acceso al mar, su impacto regional es innegable. Para Bolivia, históricamente condicionada por su mediterraneidad, la consolidación de la hidrovía como eje logístico ofrece una alternativa pragmática y viable para mejorar su conectividad.

En un contexto global donde la eficiencia logística define la competitividad, iniciativas como esta refuerzan la importancia de la cooperación regional como motor de desarrollo. Bolivia, en este escenario, no solo observa, sino que puede convertirse en un actor beneficiado si logra integrarse activamente a este nuevo circuito comercial.

//La Razón

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

advanced-floating-content-close-btn