Un total de 130 personas, de tres grupos corales, un ballet y los integrantes de la Orquesta Sinfónica Nacional, se pondrán bajo la batuta del maestro Daniel Montes.
La opereta “Zeliska, la esclava”, compuesta por la potosina Hercilia Fernández de Mujía en el siglo XIX, reafirma la excelencia de la lírica boliviana como referente vocal y musical en Sudamérica. La última función será esta noche en el Teatro Municipal “Alberto Saavedra Pérez”, cerrando una temporada que destaca por su calidad artística.
La obra, resultado de una investigación histórica exhaustiva, realizada por Mariana Alandia Navajas y Javier Parrado Moscoso, despliega escenas meticulosamente ordenadas que fusionan monólogos y diálogos accesibles, típicos de una “composición popular”.
Ambientada en la España del siglo XII, esta estructura contextualiza al público en la trama de esclavitud y redención, potenciando el disfrute del espectáculo mediante una armónica integración de danza, voces y música en vivo.
De acuerdo con Mariana Alandia Navajas y Javier Parrado Moscoso, la edición de la partitura de la obra está basada exclusivamente en los manuscritos de la compositora, además se elaboró el material orquestal completo que incluye: flauta, clarinete, triángulo, arpa, violines I y II, violoncelos y contrabajos.
A decir de los investigadores, la construcción musical es sostenida gracias a una sucesión de secciones que alternan valses como elemento unificador, que hacen evidente la influencia de la opereta vienesa.
El elenco vocal destaca con las sopranos Alejandra Pareja y Luna Bourgogne, la mezzosoprano protagónica Katia Escaleta –en el rol de Zeliska– y el tenor Fernando Flores. Apoyados por coralistas, músicos y bailarines bajo dirección artística impecable, entregan una interpretación de fuerza y precisión que cautiva al público paceño.
Hercilia Fernández de Mujía (1860-1929), pionera de la música lírica boliviana, a casi un siglo de su muerte, su legado fue rescatado para que sea apreciado por el público que gusta de este tipo de espectáculos.
El estreno original de “Zeliska, la esclava” compuesta en 1884 y estrenada en Asunción (Paraguay) en 1915 marcó un hito para compositoras en América Latina, un legado que esta producción rescata con maestría.
CONCIERTO
BEETHOVENIANO
En paralelo, el programa extraordinario 2026 de la Orquesta Sinfónica Nacional (OSN) presenta el Concierto para piano Nro. 1, opus 15 de Ludwig van Beethoven, con la pianista boliviana Mariana Alandia Navajas como solista.
Bajo la dirección del maestro Daniel Montes, los músicos de la OSN despliegan una interpretación de alta calidad profesional, destacando la técnica impecable de la pianista ganadora de premios internacionales.
La obra, resultado de una investigación histórica exhaustiva, realizada por Mariana Alandia Navajas y Javier Parrado Moscoso, despliega escenas meticulosamente ordenadas que fusionan monólogos y diálogos accesibles, típicos de una “composición popular”.
Ambientada en la España del siglo XII, esta estructura contextualiza al público en la trama de esclavitud y redención, potenciando el disfrute del espectáculo mediante una armónica integración de danza, voces y música en vivo.
De acuerdo con Mariana Alandia Navajas y Javier Parrado Moscoso, la edición de la partitura de la obra está basada exclusivamente en los manuscritos de la compositora, además se elaboró el material orquestal completo que incluye: flauta, clarinete, triángulo, arpa, violines I y II, violoncelos y contrabajos.
A decir de los investigadores, la construcción musical es sostenida gracias a una sucesión de secciones que alternan valses como elemento unificador, que hacen evidente la influencia de la opereta vienesa.
El elenco vocal destaca con las sopranos Alejandra Pareja y Luna Bourgogne, la mezzosoprano protagónica Katia Escaleta –en el rol de Zeliska– y el tenor Fernando Flores. Apoyados por coralistas, músicos y bailarines bajo dirección artística impecable, entregan una interpretación de fuerza y precisión que cautiva al público paceño.
Hercilia Fernández de Mujía (1860-1929), pionera de la música lírica boliviana, a casi un siglo de su muerte, su legado fue rescatado para que sea apreciado por el público que gusta de este tipo de espectáculos.
El estreno original de “Zeliska, la esclava” compuesta en 1884 y estrenada en Asunción (Paraguay) en 1915 marcó un hito para compositoras en América Latina, un legado que esta producción rescata con maestría.
CONCIERTO
BEETHOVENIANO
En paralelo, el programa extraordinario 2026 de la Orquesta Sinfónica Nacional (OSN) presenta el Concierto para piano Nro. 1, opus 15 de Ludwig van Beethoven, con la pianista boliviana Mariana Alandia Navajas como solista.
Bajo la dirección del maestro Daniel Montes, los músicos de la OSN despliegan una interpretación de alta calidad profesional, destacando la técnica impecable de la pianista ganadora de premios internacionales.
Fuente: El Diario
