La Alcaldía de San Ignacio de Moxos puso en marcha nuevos controles para garantizar una distribución más equitativa del combustible. La medida fue supervisada por la alcaldesa Cecilia Giraldo durante una jornada de fiscalización realizada en el surtidor Museruna, donde se verificó la descarga y comercialización de gasolina.
La actividad contó con la participación de concejales municipales, representantes de organizaciones sociales, dirigentes del transporte y miembros de la FEJUVE. Como parte de los controles, se implementó el pintado de llantas de los vehículos abastecidos, con el objetivo de evitar que una misma unidad vuelva a cargar combustible mientras existan otros usuarios en espera.
Durante la inspección también se socializó un Decreto Municipal que establece nuevas disposiciones para fortalecer la transparencia en la distribución de carburantes. Entre las medidas se dispone que el desprecintado de las cisternas se realice en presencia de autoridades, organizaciones sociales y ciudadanos, quienes podrán fiscalizar todo el proceso.
Asimismo, la normativa prohíbe la venta de combustible en altas horas de la noche para prevenir posibles irregularidades. Desde el Gobierno Municipal señalaron que estas acciones buscan garantizar un abastecimiento justo para la población y fortalecer el control social sobre la distribución de carburantes en el municipio.
