Protestas, ‘temblores’ en ANH y YPFB, y hasta un supuesto cartel: combustibles pasan factura a Paz

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El Jefe de Estado tiene una teoría:  existiría un boicot en el que incluso participarían funcionarios. Mientras, una comisión en la ALP investiga el presunto sobreprecio en la compra de crudo.

El 13 de noviembre de 2025, solo cinco días después de que se aupara en la Casa Grande del Pueblo, Rodrigo Paz no ocultaba su sonrisa. Sus gestiones internacionales para conseguir combustibles mostraban resultado y él se sabía como el autor de la “proeza”. De pronto, las filas en los surtidores ya no eran larguísimas y la sensación en las calles apuntaba a un buen primer paso. Era la suerte de revés para el gobierno de Luis Arce, que había encontrado su extremo desgaste y talón de Aquiles en la escasez de carburantes. Pero al amante de la frase “Bolivia, Bolivia, siempre Bolivia” no le duró mucho el embeleso.

Casi tres meses después, aquel escenario que parecía prometedor se evaporó. No solo volvieron las filas en las estaciones de servicio, sino que la bronca de los transportistas se centró en los daños provocados por la gasolina de mala calidad, que en palabras del Gobierno es “desestabilizada” y parte de la “herencia” del mandato del socialista Arce.

El sector del transporte se volcó a las calles para exigir resarcimiento ante los perjuicios. De repente, ya no hacían colas para llenar sus tanques con carburante. Se vieron obligados a esperar en talleres ante los desperfectos de los motorizados. Según la versión del dirigente Limberth Tancara, incluso habría choferes que pagaron más de 20.000 bolivianos para arreglar los daños ocasionados por la “gasolina basura”.

Para Rodrigo Paz, se gestó un complot en el que participarían funcionarios públicos. La hipótesis del ministro de Hidrocarburos, Mauricio Medinaceli, es que habría una “mano negra” dentro de YPFB Logística.

Aquí, una cronología de los puntos que marcan la crisis que atraviesa el Gobierno a tres meses de su estreno.

GASOLINA MALA Y EXPLICACIÓN

Tras las primeras protestas en La Paz y Oruro por parte de los choferes debido a la calidad de la gasolina, a inicios de este mes, el Ejecutivo terminó admitiendo las deficiencias el 3 de febrero. El ministro Medinaceli refirió que la mezcla del nuevo carburante con etanol se efectuó en tanques que “arrastraban” residuos “heredados” de la administración de Arce.

“Al mezclarse en tanques que tenían residuos de la anterior gestión, se generaron problemas”, dijo. Las palabras de Medinaceli fueron apoyadas por el presidente de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), Yussef Akly, quien señaló que hallaron combustible residual con componentes de manganeso y goma en los tanques.

La explicación no dejó contentos a los choferes del occidente, que un día después protestaron en el frontis de la planta de YPFB. En la sede de Gobierno se dieron movilizaciones en puertas de la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH) exigiendo resarcimiento.

Akly acuñó el término “gasolina desestabilizada” debido a la existencia de restos de goma y manganeso.

Las presiones para la activación de un resarcimiento fueron la constante, desde el 5 de febrero.

 

Fuente: Opinión

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