Perú y Bolivia relanzaron su relación bilateral con una agenda centrada en puertos, corredores bioceánicos, infraestructura, comercio y seguridad regional para fortalecer la conexión sudamericana con Asia y el océano Pacífico.
La nueva etapa diplomática comenzó tras el restablecimiento de relaciones a nivel de embajadores, luego de tres años en los que ambos países mantuvieron representación mediante encargados de negocios.
El nuevo escenario político abrió paso a una agenda económica y logística con alcance regional.
Durante una entrevista en el programa Piedra, Papel y Tinta de La Razón, el embajador del Perú en Bolivia, Carlos Daniel Chávez-Taffur Schmidt, afirmó que “se abrió una ventana de oportunidad para retomar nuestras relaciones a nivel de embajadores”.
El diplomático explicó que ambos gobiernos ahora impulsan proyectos conjuntos de integración física, comercial y empresarial.
Puertos peruanos apuntan a carga boliviana
Uno de los principales ejes de la nueva relación Perú-Bolivia se concentra en los puertos de Hilo, Matarani y Chancay.
La estrategia busca consolidar una conexión regional más eficiente con los mercados asiáticos mediante infraestructura logística y corredores bioceánicos.
Chávez-Taffur recordó que los acuerdos de Hilo permiten a Bolivia utilizar facilidades portuarias durante 50 años para operaciones comerciales.
“Con el tema Chancay se abren nuevas oportunidades para poder comerciar con Asia”, aseguró el representante peruano.
El puerto de Chancay comenzó operaciones a fines de 2024 y rápidamente pasó a convertirse en uno de los principales proyectos logísticos del Pacífico sudamericano.
El diplomático explicó que Chancay ahora funciona junto al puerto del Callao y el aeropuerto internacional Jorge Chávez como parte de un nuevo hub regional de comercio exterior.
Ese circuito busca conectar la producción sudamericana con los mercados del Asia-Pacífico.
Corredores bioceánicos aceleran integración regional
La agenda bilateral también incluye proyectos de infraestructura vial destinados a fortalecer el transporte regional de mercancías.
Entre ellos destacan la carretera Tacna-Colacollo-La Paz y el tramo Extrema-San Lorenzo, que conectará Pando con Madre de Dios.
“Faltan 50 o 60 kilómetros para terminar de hacer esa carretera”, explicó Chávez-Taffur sobre el proyecto fronterizo.
La futura conexión permitirá reducir recorridos comerciales por territorio brasileño y agilizar el tránsito hacia los puertos del Pacífico.
El embajador indicó además que ambos gobiernos trabajan para ampliar la operatividad del Centro de Atención Binacional en Desaguadero.
La propuesta busca habilitar atención permanente las 24 horas para facilitar el tránsito migratorio y comercial.
Diplomacia y empresarios fortalecen vínculos
El relanzamiento bilateral coincide además con los 200 años de relaciones diplomáticas entre Perú y Bolivia.
La fecha central del Bicentenario será el 18 de mayo y contará con actividades simultáneas en La Paz y Lima.
Entre ellas figura una exposición documental y fotográfica con registros históricos de ambos países y documentos relacionados con el reconocimiento del Estado boliviano en 1825.
“Nuestras relaciones son de leyenda”, afirmó el embajador peruano al destacar la cercanía histórica y cultural entre ambos pueblos.
La agenda diplomática también contempla la visita del canciller peruano Carlos Pareja a Bolivia los días 21 y 22 de mayo.
Su agenda incluye reuniones oficiales y un encuentro empresarial entre la Cámara Nacional de Industrias de Bolivia y la Sociedad Nacional de Industrias del Perú.
Además, empresarios de ambos países impulsan la creación de un Consejo Empresarial Boliviano-Peruano para fortalecer inversiones e intercambio comercial.
Seguridad regional completa agenda bilateral
La relación bilateral también incorpora cooperación en seguridad y lucha contra delitos transnacionales.
Perú y Bolivia mantienen coordinación frente al narcotráfico, contrabando y trata de personas.
La agenda contempla además intercambio de información entre fuerzas armadas y policiales.
Según Chávez-Taffur, ambos países enfrentan desafíos comunes que requieren mecanismos permanentes de cooperación regional.
La nueva relación entre Perú y Bolivia ahora combina diplomacia, infraestructura, comercio exterior y seguridad estratégica en una apuesta orientada a fortalecer la integración sudamericana frente al crecimiento económico asiático.
