El expresidente afirmó que las protestas ya afectan derechos fundamentales de la población por el desabastecimiento y las restricciones al tránsito.
El expresidente Eduardo Rodríguez Veltzé aseguró que la actual crisis en el país, producto de los bloqueos y protestas, ya provoca vulneraciones a los derechos humanos.
“La crisis en Bolivia ya registra víctimas inocentes y violación de DDHH por las protestas que impiden el acceso de alimentos, medicinas, carburantes, impiden el libre tránsito y el funcionamiento de las escuelas”, escribió el expresidente en sus redes sociales.
El exmandatario publicó su posición en respuesta a un post del exsecretario ejecutivo de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), Paulo Abrão, quien cuestionó la normativa promulgada por el presidente Rodrigo Paz y advirtió sobre un posible escenario de represión y violencia estatal.
El 26 de mayo, luego de que la Cámara de Diputados aprobara la ley de abrogación de la Ley 1341, norma que regula los estados de excepción en Bolivia, el presidente Rodrigo Paz promulgó la disposición.
Frente a esas declaraciones, Rodríguez Veltzé aseguró que los conflictos también afectan derechos fundamentales de la ciudadanía debido a las restricciones en el acceso a productos básicos y servicios esenciales.
Además, explicó que el derecho a la protesta no puede situarse por encima de otros derechos fundamentales de la población. Pues, las medidas de presión ya cumplen 28 días en distintas regiones del país.
Abrão, en sus redes sociales, calificó la nueva ley como “una autorización para matar” y cuestionó la eliminación de restricciones para la actuación militar en conflictos internos. El exfuncionario internacional también pidió un diálogo social “sincero” con participación de los líderes movilizados.
La Paz, hace casi un mes, atraviesa por un profundo desabastecimiento de alimentos y carburantes. Los mercados de la sede de gobierno y El Alto se encuentran desabastecidos de productos esenciales.
Por su parte, el Gobierno ha convocado al diálogo en múltiples ocasiones, pero las organizaciones sociales no han accedido y, por el contrario, impulsan la renuncia del Presidente.
