El sacerdote jesuita Sergio Montes se pronunció sobre la reposición de la Biblia y el crucifijo en el hemiciclo de la Cámara de Diputados, dispuesta para los actos de juramento de las nuevas autoridades legislativas.
En una reflexión publicada en sus redes sociales, el también director del grupo de medios Fides instó a mantener el respeto a la pluralidad de creencias y recordó que Bolivia es un Estado laico, donde ninguna confesión debe imponerse sobre las demás.
“Se reponen símbolos cristianos para los actos de juramento y demás en un espacio político. Como creyente, ni lo aplaudo ni lo condeno, casi casi me es indiferente”, escribió Montes.
Estado Laico
Y añadió: “Solo pienso que Jesús de Nazaret enseñó que al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios”.
El sacerdote advirtió que, más allá del debate simbólico, lo importante es la honestidad de las autoridades y su compromiso con la ley. “Con crucifijo o sin él, con símbolos de otras religiones o sin ellos… que todos y todas seamos honestos y respetemos las leyes, eso es lo importante”, expresó.
Montes subrayó que la Constitución Política del Estado (CPE) es la que regula las relaciones dentro del Estado y no la Biblia, insistiendo en que el país debe asumir su carácter laico sin intolerancias. “Bolivia, en el texto constitucional, es un Estado laico… que lo sea en realidad es otro cantar. Más bien se cambiaron símbolos y posturas —o imposturas en algunos casos—. La CPE rige nuestras relaciones dentro del Estado, no la Biblia, y eso hay que entenderlo sin sulfurarse”, sostuvo.
Crucifijo y Biblia
Asimismo, recordó que la diversidad religiosa y el pensamiento libre deben coexistir en respeto mutuo. “En Bolivia hay muchísimos cristianos —no solo católicos— y su sensibilidad religiosa debe ser respetada, como otras confesiones religiosas, y las sensibilidades que se declaran ateas o agnósticas”, señaló.
Montes también citó una enseñanza bíblica para recordar el valor de la palabra y la coherencia en los actos de gobierno: “Jesús también dijo sobre los juramentos en su cultura judía: que tu sí sea sí y tu no sea no; lo demás viene del maligno”.
Autoridades
Finalmente, el sacerdote pidió que las autoridades no utilicen a Dios como justificación para decisiones injustas o interesadas. “Que no se use al Dios de Jesús para justificar acciones que resulten injustas para el bien común”, enfatizó.
Explicó que, en un Estado laico, se respetan las creencias que ayudan al bien común, y ese respeto “también debemos reaprender”.
De esta manera, el sacerdote jesuita planteó una postura equilibrada. Recordó que la fe no debe ser un instrumento de poder, sino un espacio de ética y servicio al pueblo.
Fuente: La Razon
