El Servicio de Desarrollo de las Empresas Públicas Productivas (Sedem) confirmó que continúa con la revisión integral —técnica, administrativa y legal— de la Planta de Cemento de Ecebol en Potosí, en medio de cuestionamientos sobre su implementación y funcionamiento durante gestiones anteriores.
La infraestructura, ubicada en Chiutara (Distrito 18), fue inaugurada en noviembre de 2023 como una de las principales apuestas industriales del Estado, con una capacidad proyectada superior a 1,3 millones de toneladas anuales de cemento. Sin embargo, la actual administración identificó inconsistencias técnicas, limitaciones operativas y posibles irregularidades que requieren investigación a profundidad.
Los antecedentes señalan que en 2023 la planta reportaba un avance físico del 92% y una inversión mayor a Bs 2.100 millones. En ese periodo se anunciaron contratos clave, como la provisión de gas natural mediante un gasoducto de 8 kilómetros y el suministro de piedra caliza, insumo esencial para la producción. Pese a ello, en 2024 comenzaron a evidenciarse dificultades vinculadas a insumos y contratos de explotación de materia prima.
La situación se agravó en diciembre de 2025, cuando se reveló que la planta no contaba con un ducto de gas operativo, lo que generó dudas sobre la viabilidad real de su funcionamiento en el momento de su inauguración.
En enero de 2026, el Sedem denunció la toma ilegal de la planta por extrabajadores y advirtió sobre irregularidades en contrataciones y decisiones administrativas asumidas cuando la infraestructura aún no estaba en condiciones de operar plenamente.
En paralelo, el Ministerio Público abrió investigaciones sobre la construcción y ubicación de la planta, incluyendo a exautoridades como Patricia Ballivián, quien dirigió el Sedem entre 2015 y 2017.
El gerente general de Sedem, Roberto Justiniano, aseguró que el proceso de revisión busca no solo esclarecer responsabilidades, sino también encaminar la reactivación plena de la planta bajo criterios técnicos y transparentes. “El objetivo es tener claridad sobre lo que ocurrió, asumir las acciones que correspondan y garantizar que esta infraestructura cumpla el rol productivo para el que fue creada”, afirmó.
La planta de Chiutara fue concebida como un proyecto estratégico para el desarrollo regional, con alta expectativa de generación de empleo en comunidades rurales de subsistencia. Por ello, su desempeño tiene impacto económico y social en la zona.
El Sedem reiteró que continuará con la recopilación de información y que activará las acciones administrativas y legales necesarias, bajo el principio de transparencia en la administración de las empresas públicas y uso responsable de los recursos del Estado.
