El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, generó controversia este martes al rechazar preguntas sobre el asesinato del periodista Jamal Khashoggi, ocurrido en 2018, y al calificar al columnista saudí como “extremadamente controvertido”. Durante la visita del príncipe heredero Mohammed bin Salman a la Casa Blanca, Trump defendió al líder saudí y aseguró que no estaba implicado en el crimen.
“Estás mencionando a alguien que fue extremadamente polémico. A mucha gente no le caía bien ese señor del que hablas. Te guste o no, las cosas pasan”, declaró Trump desde la Oficina Oval, en presencia del príncipe bin Salman. El mandatario insistió en que el heredero no tenía conocimiento del asesinato y subrayó su apoyo durante la visita oficial, que incluyó una recepción con honores de Estado, desfile de limusinas y sobrevuelo de aviones de combate estadounidenses.
Durante el encuentro, Trump elogió al príncipe heredero, destacando su historial en derechos humanos y los acuerdos de inversión saudíes en Estados Unidos. Además, reafirmó sus planes de vender aviones de fabricación estadounidense al reino, mientras bin Salman evitó comprometerse plenamente con algunas de las prioridades del presidente.
El príncipe heredero también se refirió al caso Khashoggi, calificándolo como “doloroso” y afirmando que Arabia Saudita tomó todas las medidas correctas en la investigación, prometiendo esfuerzos para que hechos similares no vuelvan a ocurrir.
Hanan Elatr Khashoggi, viuda del periodista, criticó los comentarios de Trump sobre su esposo: “Esto no justifica su asesinato. Jamal era un hombre bueno, transparente y valiente. El príncipe heredero expresó sus disculpas, por lo que debería reunirse conmigo, pedirme perdón e indemnizarme por el asesinato de mi esposo”.
La visita de bin Salman refleja el fin del aislamiento diplomático que sufrió tras el asesinato de Khashoggi y marca un fortalecimiento de los lazos entre Estados Unidos y Arabia Saudita. Trump también destacó un incremento del compromiso de inversión saudí en EE.UU., de 600.000 millones a 1 billón de dólares, además de mostrar interés en nuevos acuerdos de defensa y cooperación nuclear civil.
A lo largo de la reunión, el foco principal del presidente estadounidense fue resaltar la amistad con el príncipe heredero y consolidar la relación bilateral, mientras la figura de Khashoggi y su asesinato quedaron en un segundo plano, generando críticas de medios y defensores de derechos humanos.
