El vocero presidencial, José Luis Gálvez, denunció la existencia de un “sicariato sindical” en medio de recientes conflictos. Específicamente, se refirió a la toma del edificio del Ministerio de Trabajo por parte del magisterio urbano y la Central Obrera Boliviana (COB), en la sede de gobierno.
La autoridad cuestionó acciones de los movilizados, que derivaron en la intervención policial con el uso, incluso, de gases lacrimógenos para dispersar a los manifestantes.
“No puede haber un sicariato sindical que tome ministerios y secuestre a los funcionarios”, afirmó durante su conferencia de prensa.
Gálvez sostuvo que este tipo de acciones exceden el derecho a la protesta y constituyen hechos que deben ser sancionados.
Concflicto
El vocero advirtió que el Gobierno asumirá una postura firme frente a cualquier manifestación que derive en violencia o ilegalidad.
“Ante esas reacciones vamos a tener una posición firme como gobierno, no hay lugar para el abuso”, enfatizó.
Asimismo, indicó que los casos serán derivados a instancias judiciales para que se determinen responsabilidades conforme a la ley.
El vocero señaló que no corresponde al Ejecutivo emitir sanciones directas, sino activar los mecanismos legales establecidos.
“Si se comete un delito, tendrá que tener el proceso respectivo conforme a la Constitución y las leyes”, afirmó.
Acciones
Gálvez lamentó que algunos sectores respalden este tipo de acciones en lugar de condenarlas.
“Lamento que se salga en defensa de un mal comportamiento que es ilegal”, expresó al referirse a las reacciones sindicales.
El vocero reiteró que el Gobierno promoverá el diálogo, pero no tolerará medidas que vulneren el orden público.
Finalmente, insistió en que la solución a los conflictos debe darse mediante acuerdos y no mediante acciones de fuerza.
