Alertan sobre el impacto de las nuevas crecidas de ríos en el Trópico y Cono Sur de Cochabamba

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Diversos medios bolivianos destacaron este miércoles la crítica situación que atraviesan varias comunidades del Trópico y el Cono Sur de Cochabamba, tras las intensas lluvias que han provocado nuevas crecidas y desbordes de ríos en la región. Los reportes señalan daños estructurales, vías colapsadas y familias que lo han perdido todo.

Plataformas informativas como Red Uno, Unitel y medios regionales de Cochabamba subrayaron las declaraciones de la secretaria de Medio Ambiente y Recursos Hídricos, Dora Claros, quien confirmó que las alertas continúan activas debido a los incrementos repentinos del caudal en diferentes ríos. La autoridad precisó que equipos técnicos de la Gobernación se desplazaron hasta las zonas más afectadas para evaluar daños y coordinar acciones de emergencia.

Uno de los puntos más golpeados, según coinciden distintos medios, es Villa Tunari, donde cuatro viviendas fueron destruidas por completo. Las crónicas televisivas mostraron imágenes de familias afectadas, muchas de las cuales se quedaron sin pertenencias y han sido reubicadas temporalmente con apoyo de vecinos y autoridades. El gobernador del departamento visitó la zona para entregar vituallas, colchones y herramientas, gesto ampliamente difundido por plataformas regionales.

El Servicio Departamental de Caminos (Sedcam) también fue mencionado por la prensa nacional debido a su despliegue de maquinaria pesada en Villa Tunari y Pojo. Sin embargo, los reportes advierten que el acceso continúa complicado debido al colapso de rutas y al crecimiento de los ríos 24, Chimoré e Ichilo, que mantienen incomunicadas a varias comunidades rurales.

Los medios resaltaron que el Senamhi emitió una alerta naranja entre el 19 y 20 de noviembre, anticipando nuevas crecidas y posibles desbordes en áreas bajas del trópico, situación que mantiene en tensión a los pobladores. Aunque no se registraron pérdidas humanas, sí se reportan serios daños agrícolas, especialmente en zonas productoras de durazno en Pojo.

En declaraciones resaltadas por la prensa, Claros advirtió que los recursos departamentales están al límite y que Sedcam evalúa si corresponde declarar emergencia o desastre departamental debido a la magnitud de los daños. La Gobernación habilitó una campaña de recolección de ayuda humanitaria para asistir a las familias damnificadas.

Los ríos Chapare, Chimoré, Ichilo, Ivirgarzama, Sacta, Mizque y Caine permanecen bajo vigilancia permanente. Las autoridades piden a la población evitar acercarse a las orillas y atender las instrucciones de las Unidades de Gestión de Riesgos municipales mientras las lluvias continúan poniendo en riesgo a decenas de comunidades cochabambinas.

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