El arzobispo de Santa Cruz, Monseñor René Leigue reflexionó sobre la situación actual que vive el país, instando a que la ciudadanía no sea pasiva ante los escenarios de crisis. En su homilía dominical, señaló que actualmente se viven dificultades sociales y económicas, pero muchas veces las personas solo responden renegando y esperando que sean otros quienes actúen, cuando cada uno puede hacer su parte para que la situación mejore.
En ese marco, Leigue llamó a cada persona a preguntarse cuál es su compromiso concreto para ayudar a mejorar la realidad social y no limitarse únicamente a exigir cambios en los demás. “A veces nos quedamos renegando o diciendo cualquier cosa frente a la realidad que vivimos, pero qué hacemos cada uno de nosotros? ¿Qué hago yo?. Hago algo o solo veo a los demás que no hacen nada?», reflexionó.
De igual forma, instó a renovar el compromiso de ser una persona con fundamento y que comparta con los demás. «No solo nos quedemos ahí quietos frente a la realidad que vivimos, hagamos algo por nuestra sociedad y de esa manera seremos en la sociedad ese granito de mostaza que pareciera que no hacemos nada, pero si trabajamos de forma consciente para mejorar la situación, seguro habrá resultados en el futuro», expresó.
Por otra parte, el prelado se refirió al Evangelio, indicando que los discípulos experimentaron incertidumbre y temor ante la partida de Jesús, pero recordó que Cristo promete permanecer junto a su pueblo a través del Espíritu Santo, presentado como el “Paráclito”. En esa línea, insistió en que, frente a las dificultades, los creyentes deben confiar en la presencia permanente de Dios, afirmando que “si tenemos fe en Dios no nos sentiremos solos”, concluyó.
